lunes, 29 de diciembre de 2008

¿Cuánto Impactan los Insumos en la Minería del Cobre?

Los costos son un tema central en la industria del cobre, y así lo han demostrado las distintas empresas en su accionar en los últimos años. Además, existe consenso que si una empresa desea ser líder y permanecer así en el mercado debe ser exitosa en el manejo y gestión de los costos, sobre todo ahora, en que el período de precios altos que gozó la industria en los últimos años parece ser parte del pasado.

Ahora bien, el grado en que las firmas pueden afectar los costos se relaciona directamente con aquellas variables que efectivamente pueden controlar. En este aspecto, en el presente estudio se concluye que un 35% de los costos de producción lo explican la mano de obra (22.6% en mano de obra directa y 12.3% en mano de obra indirecta), un 20% la energía, un 30% otros insumos y un 15% se carga a los costos vía depreciación por el capital invertido en la faena. La baja de los precios observados en el mercado de commodities, en particular en el petróleo y en la mayoría de los insumos, debería impactar de manera positiva sobre los costos, contribuyendo a relajar gran parte de estas partidas.

Por su parte, la ley de extracción resulta significativa y con el signo esperado, lo que permite verificar y cuantificar la relación inversa entre la ley media y los costos. Aunque es claro que éste es un factor exógeno, el camino para enfrentar esta restricción estructural de la actividad, pasa por el desarrollo de tecnologías más eficientes, un incremento en la exploración y una mayor capacidad de innovación, lo que exige un mayor compromiso de las firmas para destinar recursos a estas acciones.

También, se verifica la existencia de economías de escala, las que se presentan hasta un nivel de producción de 400 mil toneladas, aunque para las primeras 200 mil toneladas, los costos medios caen rápidamente. En el rango 400 mil - 900 mil toneladas, los costos medios continúan cayendo pero a una tasa bastante menor, mientras que para niveles superiores a 900 mil toneladas, se observan deseconomías de escala.

Entonces, si lo que se desea es continuar por la misma senda de desarrollo y crecimiento que ha mantenido la industria cuprífera nacional en los últimos años, aportando al desarrollo y bienestar de los chilenos, es tarea y desafío urgente fortalecer los esfuerzos por reducir los costos. En este trabajo se entregan algunas directrices hacia donde apuntar los énfasis. Pero, es claro que la consolidación de una industria minera nacional competitiva en costos, requiere además de un conjunto diferente de iniciativas: un mercado laboral justo pero flexible, con mano de obra capacitada, buenos programas de entrenamiento, desarrollo de empresas relacionadas, alianza con universidades, institutos y centros de formación técnica (CFT’s), entre otras medidas. Por supuesto, también resultan muy relevantes las política públicas orientadas a fomentar la innovación y la investigación y desarrollo (I & D) que contribuyan a disminuir los costos.

Para mayor información visitar:

viernes, 12 de diciembre de 2008

El Plan de Boloña

De Xavier Sala i Martin

Cuando Marco Polo llegó a China en 1271, se encontró con una civilización milenaria que había sido capaz de inventar los fuegos artificiales, las cometas, el papel, la porcelana, la imprenta de bloques de madera, la pólvora, el compás, la carretilla, o los canales con compuertas. Un mundo maravilloso que estaba a años luz de esa lóbrega Europa medieval... Pero que ya estaba cambiando de manera irreversible: con la llegada de los mongoles y la dinastía Yuan, esa cultura que tantos inventos había producido dejó de generar ideas y se vio superada por una Europa que, en pocos siglos, fue capaz de hacer las revoluciones científica, industrial y social que dieron lugar al mundo occidental que hoy conocemos.

Por qué la civilización china quedó tan atrasada en tan poco tiempo es uno de los rompecabezas más fascinantes de la historia. Entre las muchas teorías existentes, la más convincente es la de Geoffrey Lloyd y Nathan Sivin: los conocimientos en China estaban en manos de una clase feudal burocrática (el mandarinato) cuya misión era controlar y administrar ese gigantesco país. Los burócratas decidían a través de un complejo y durísimo sistema de exámenes, no sólo quien era apto para acceder a los conocimientos sino qué tipo de conocimientos eran aceptables. Es decir, el estado decidía qué se debía estudiar y cómo se debía estudiar. La monopolización de los conocimientos y la educación por parte del funcionariado hizo que desapareciera el pensamiento libre e independiente y el escepticismo sistemático que se requiere para que surjan las ideas y la innovación. Los científicos chinos eran circunspectos en sus opiniones y poco dados a adoptar nuevos conceptos por miedo a irritar al establishment doctrinal.

La teoría de Lloyd y Sivin se ve confirmada por otros episodios históricos. Si retrasamos el reloj unos cientos de años veremos que en el siglo IX, Bagdad estaba intelectualmente a la cabeza del mundo Mediterráneo. Fue en el seno del Islam donde se tradujeron los grandes clásicos griegos y romanos, se originaron los hospitales, se realizaron grandes progresos filosofía, astronomía o matemáticas (la palabra álgebra proviene del árabe al jabar) Sin embargo, el liderazgo de Bagdad desapareció en apenas dos siglos debido a la inflexibilidad de las autoridades fundamentalistas. Los astrónomos islámicos ya habían observado que los planetas no describían círculos sino elipses alrededor del sol (algo que Kepler redescubrió en el siglo XVII), pero nunca tuvieron la libertad para pensar que esas órbitas elípticas respondían a una leyes de la gravedad y a un heliocentrismo contrario a la versión oficial del Islam.

Retrasando todavía más el reloj, otro fundamentalismo, el cristiano, puso fin a la gloriosa era clásica grecorromana y sepultó a Europa en la más oscura de sus épocas intelectuales. Durante su época dorada, la Grecia de Tales de Mileto, Ptolomeo, Pitágoras y Aristóteles, se había convertido en una competición de sabiduría, donde la inteligencia, la agudeza, la creatividad y el pensamiento eran premiados como si de competiciones deportivas se tratara (de hecho, en la Grecia clásica no había mucha distinción entre educación deportiva e intelectual). Toda esa libertad de la que gozaron los pensadores clásicos dejó paso a la "verdad absoluta" dictada por el dios Cristiano y defendida con la espada desde el poder militar. Eso frenó el progreso científico durante mil años.

Les explico todo esto porque parece que estamos asistiendo, en directo, a una nueva pérdida de liderazgo intelectual: la de Europa: hace sólo 50 años, casi la totalidad de las mejores 20 universidades del mundo estaban en el viejo continente; en la actualidad, podríamos estar contentos si tuviéramos dos o tres. Las grandes universidades de Alemania, Francia, Inglaterra, Suiza o Italia han dejado de liderar el mundo intelectual por la misma razón que chinos, islámicos o grecorromanos perdieron su hegemonía: el control monopolístico por parte del estado.

La situación universitaria europea es grave y los líderes políticos la intentan reformar. El problema es que, ironías de la vida, acaban de diseñar un plan que va exactamente en la dirección equivocada. El plan de Boloña no fomenta la competencia entre las universidades por la obtención de fondos, estudiantes y profesores. Al contrario, introduce una mayor "coordinación" orquestada desde el estado. Los avances científicos solo son posibles si existe competencia entre las universidades por avanzar y superar a las demás.

El plan de Boloña no promueve la autonomía financiera de las universidades sino que las condena al yugo del erario público. El progreso de las ideas es muy difícil sin un escepticismo generalizado por parte de los pensadores, un escepticismo imposible si éstos son funcionarios con miedo a perder la financiación o el puesto de trabajo cuando se enfrentan al poder.

El plan de Boloña trata a la universidad como una gran escuela de formación profesional, sin darse cuenta que el mercado laboral cambia a una velocidad vertiginosa: las diez ocupaciones más solicitadas en la actualidad... ¡no existían en el año 2004! Cuando el mundo que te rodea cambia rápidamente, tienes que preparar a tus estudiantes para trabajar en empleos que todavía no se han creado, para utilizar tecnologías que todavía están por inventar y para solucionar problemas que todavía no se han concebido. Y todo eso no puede ser diseñado por funcionarios encorsetados que se mueven a la velocidad del caracol.

Aunque el plan universitario europeo no es la causa de la pérdida del liderazgo intelectual europeo, sí que es una aberración porque representa una oportunidad perdida para enmendar la situación y porque su filosofía está diametralmente equivocada. Parece que, como Marco Polo, nuestros líderes todavía no se dan cuenta que el mundo bajo sus pies está cambiando de manera irreversible y que sus errores pueden ser la sentencia de muerte al dominio intelectual que el viejo continente ha tenido desde el renacimiento. Con todos ustedes... el Plan de Boloña.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Los salmones y el riesgo moral

Si bien el principio económico básico señala que las utilidades y los riesgos y pérdidas asociadas son privadas, la ola de rescates en Estados Unidos ha puesto en entredicho este principio. Las críticas no han sido pocas, por el contrario, son muchos los que se preguntan ¿quién paga? A esto se suma un problema de riesgo moral, es decir, se induce a un comportamiento más arriesgado de los agentes en momentos de tranquilidad pues anticipan que “alguien” los salvará.

Sin embargo, pese a estos problemas, el rescate era la mejor salida. Los costos sociales (externalidades) sobre el mercado por una eventual corrida bancaria habrían sido desastrosos para la economía americana y de paso para el mundo.

Sin embargo, el plan de rescate fue diseñado de tal forma que los responsables de la debacle internalizaran parte de las pérdidas. Única forma de atenuar los problemas de riesgo moral.

En cambio, el rescate a los productores de salmón chilenos, no es muy claro visualizar, comprender, pero por sobre todo defender las “altas” externalidades asociadas. Vale recordar que gran parte de las pérdidas fue por una falla en el control y en no querer meterse la mano al bolsillo para combatir el virus ISA. Por otro lado, hasta el momento no se ve en dónde el salvataje incorpora medidas pertinentes para que los empresarios internalicen las pérdidas. El problema de riesgo moral está presente. La señal es claramente equívoca y, en vez de evitar los mismo problemas en el futuro, lleva a que los salmoneras sigan con un actuar irresponsable.

A mi juicio, creo que el mejor camino es que se diseñe un mecanismo para que el estado (tal vez CORFO) participe de las utilidades futuras, es decir, se les ayuda hoy, pero el estado (y por tanto todos los chilenos) se benefician en el futuro. De paso, se minimizan los problemas de riesgo moral.

viernes, 17 de octubre de 2008

Atención: Ingenieros "diesel" en Rancagua!

El 26 de septiembre pasado, envié una carta al rector de la Universidad de Aconcagua sede Rancagua porque un grupo de alumnos del curso vespertino de Ingeniería Civil Industrial habían sido sorprendidos copiando en una prueba de Microeconomía. En esa carta solicitaba la expulsión de algunos de estos "estudiantes", pues a mi juicio era vergonzoso que "profesionales" (diesel) en vez de estudiar optaran por no hacerlo y copiar en las pruebas. Es decir, si no puedo "comprar" el título, entonces copio.

En esa carta señalaba además, que no debía extrañar, entonces, que alguno de estos "alumnos" fuera sorprendido en algún desfalco al interior de sus empresas. Esto último generó la molestia de estos "alumnos", pues se sintieron "ofendidos" y "pasados a llevar en su dignidad" e intentaron boicotear el curso. Hoy están todos reprobados y tuvieron que rendir el curso nuevamente; menos una alumna que no estuvo de acuerdo con el boicot, pues se sintió afectada por la trampa de sus "compañeros".

Hace algunas semanas ha salido en los principales medios de comunicación nacional que un grupo de funcionarios del MOP de la VI Región se encuentran involucrados en el mayor desfalco a los fondos públicos conocido en la región. Esta noticia ha copado titulares de la prensa local y nacional. Interesante y triste a la vez -desde el punto de vista de visión de futuro-, resulta saber que de los 6 involucrados en la copia, 3 de estos "brillantes alumnos" se encuentran involucrados en el desfalco al MOP. A la fecha, uno se encuentra procesado y con arraigo; los otros dos fueron removidos de sus cargos.

Como siempre, la intuición es directa: La copia es perversa y debe ser atacada con el máximo rigor, de lo contrario, la región se llenará de "ingenieros diesel".



Nota: Un "ingeniero diesel" es aquel "ingeniero" que a la hora de hacer ingeniería comienza escribiendola con "h", pues "dice él (diesel) que es ingeniero".

lunes, 13 de octubre de 2008

El Nobel 2008 va para: Paul Krugman!!!

"for his analysis of trade patterns and location of economic activity"

En momentos en que el mundo está sumido en la peor crisis económica y financiera de los últimos años, la noticia del Nobel de Economía nos refresca y releva la importancia de la macroeconomía y en particular del rol de la globaización en el bienestar de los individuos y de los pueblos.

Las teorías tradicionales sobre el comercio internacional, comienzan suponiendo que la estructura de ventajas de los países es diferente, por ello, existen países que exportan bienes intensivos en mano de obra (productos agrícolas) y otros países bienes intensivos en capital (bienes industriales). Las teorías modernas (Heckscher-Ohlin), por su parte, señala que los países exportarán aquellos bienes que utilizan de manera intensiva el factor que es relativamente más abundante. Por el lado de los consumidores, sabemos que éstos privilegian la diversidad en el consumo en vez de la especialización. Si esto es así, ¿cómo es posible que el comercio internacional está dominado por países que presentan no sólo condiciones similares, sino que además comercian productos parecidos?, ¿cuáles son los efectos del libre mercado y de la globalización?, ¿cuáles son las fuerzas impulsoras detrás de la urbanización mundial?

El comercio internacional y la geografía económica, son dos temas que parecen no tener una relación intuitiva aparente, sin embargo han sido tradicionalmente dos temas de mucho interés en la profesión.

El modelo teórico propuesto por Paul Krugman busca dar respuesta a estas interrogantes, pero integrando ambos campos de investigación.

Su análisis se basa en el supuesto de que existen muchos bienes y servicios que pueden producirse más baratos si se producen en serie. De esta forma, a medida que el comercio mundial fomenta la especialización es posible producir grandes volúmenes, con lo que se pueden aprovechar economías de escala y como corolario tener un descenso en los precios y una mayor diversidad de bienes. El resultado es que los consumidores y el mundo, pueden disfrutar de más y mejores bienes a precios más bajos.

En resumen, señala Krugman, un volumen pequeño de producción para un mercado local, es sustituido por una producción a gran escala (y en serie) para el mercado mundial, donde las firmas presentes compiten con productos similares.

Por otro lado, son las economías de escala, combinadas con la disminución de los costos de flete y transporte, las que ayudan a explicar por qué un número cada vez más creciente de la población mundial vive en ciudades y, por qué actividades económicas similares se concentran en los mismos mercados. De su análisis se desprende que los menores costos de transporte facilitan un proceso de "autorreforzamiento", a través del cual una población urbana en crecimiento contribuye a incrementar la producción a gran escala, con ello se tiene un aumento de los salarios reales y un suministro más diversificado de bienes. Lo anterior, estimula una mayor migración desde las zonas rurales hacia los centros urbanos.

miércoles, 8 de octubre de 2008

A cuidar el empleo

La última cifra de desempleo (trimestre junio-agosto), mostró que éste alcanzó el 8.2%, mientras que la ocupación de la fuerza laboral fue del orden del 51.4%. En la Figura se muestra la evolución del desempleo desde 1995 a la fecha (línea delgada). Se ha aislado el componente cíclcio, de modo que la línea gruesa muestra el componente tendencial.

Destaca el fuerte aumento observado a partir de 1998 luego de la crisis asiática, la que tomó 6 años recuperar. En efecto, luego de esta crisis el desempleo alcanzó un peak cercano al 12% en julio de 1999, pero éste se mantuvo alto hasta 2004 y fue sólo a partir de 2005 cuando comenzó a caer. La evidencia de esta crisis nos deja una enseñanza para esta crisis financiera que estamos viviendo: Cuidar el empleo.


Las preguntas obvias que surgen luego de este análisis son: ¿No estábamos tan protegidos de la volatilidad externa?, ¿Cómo podría esta crisis afectar el empleo?

Bueno, efectivamete nuestro país ha hecho bien las cosas, y no ha cometido el pecado capital de confundir transitoriedad con permanencia. En otras palabras, ha ahorrando en el período de "vacas gordas" para amortiguar el impacto del período de "vacas flacas". Pero más allá de eso, hay que recordar que nuestra economía se encuentra abierta al mundo. Así, parte del crédito al que acceden algunas compañías (grandes empresas) es externo, porque pueden obtener mejores condiciones de lo que lo pueden hacer localmente.

Por otro lado, es evidente que un resultado de esta crisis es un aumento del riesgo, el que se traspasa a mayores tasas de interés para pedir prestado. Aquí, no importa que Chile haya hecho bien las cosas y que sea el mejor país de Latinoamérica, de todas maneras existe un "efecto barrio" que nos afecta. Con lo que debería producirse un redireccionamiento del crédito, de las grandes empresas nacionales, hacia instituciones financieras locales. Esto afectará directamente a las Pymes, las que al ver restrigido el flujo de financiamiento no podrán ejecutar sus planes de inversión, acceder a capital de trabajo y el resultado será un aumento del desempleo. Cabe recordar que las pymes aportan con cerca del 80% del empleo, entonces es fácil concluir que de verse afectadas las pymes el empleo se verá afectado.

La recomendación es obvia, a CUIDAR EL EMPLEO!!

jueves, 2 de octubre de 2008

¿Ha fallado el mercado?

En las últimas semanas, cuando recién se ha podido dimensionar la real magnitud que podría alcanzar la actual crisis financiera, es que muchos se han comenzado a cuestionar el rol del mercado. Los juicios y opiniones han sido de la más diversa índole. Algunos han culpado a la "codicia" y "desidia" de los agentes, otros a la "irresponsabilidad" de sus ejecutivos y a la inflada rentabilidad del sistema bancario. La conclusión ha sido que el mercado ha fallado y que, por lo tanto se requiere más regulación.

La actual crisis financiera que surge del traspaso del exceso de liquidez (bajas tasas de interés en los mercados) a los precios de los bienes raíces (activos inmobiliarios), los que fueron securitizados sucesivas veces en papeles derivados en los que se mezclaron hipotecas buenas (prime) y malas (subprime). Esta situación generó un estado de inestabilidad que, cuando fue advertida por los agentes, hizo que la burbuja de precios en el mercado inmobiliario reventara y de paso arrastrara consigo las carteras de créditos de los bancos (carteras vencidas en exceso por haber dado créditos a personas demasiado riesgosas, sin un colateral y sin un empleo fijo) y las inversiones de los ahorrantes (quienes habían confiado y adquirido esos papeles derivados). Lo anterior, también se extendió a bancos de inversión, compañías de seguro y agencias clasificadoras.

En este escenario es fácil caer en la tentación de exigir más y más regulación. Es decir, que se dicten normas y leyes que impidan que vuelva a suceder lo mismo. Sin embargo, esta "pseudosolución" introduce como corolario rigideces que restringen la libertad de los agentes. Por ello, hay que tener cuidado con la regulación. No se trata de regular por regular y dictar leyes en función de la coyuntura. La experiencia y la evidencia nos han enseñado que, la mayoría de las veces en que la autoridad ha intervenido - regulando los mercados-, la situación lejos de mejorar, ha empeorado. Los problemas se han agudizado y se ha incurrido en costos sociales elevados que han terminado pagando, como ha sido siempre: Moya!

Por su parte, la transparencia es un activo clave en los mercados financieros, pues permite reducir las asimetrías de información entre los agentes y el público. Así, estos últimos pueden tener una aproximación más cercana del verdadero riesgo del negocio.

En el caso de la actual crisis, muchos de los activos securitizados no tenían una correcta clasificación del riesgo, con lo que se sobrestimó el verdadero valor de los portfolios en que éstos estaban involucrados.

Por esta razón, lo que se requiere no es más regulación que rigidice los mercados e impida la libertad en los procesos de compra y venta de activos financieros, sino mejor regulación: que sea oportuna y precisa, en pos de la transparencia, de modo que las asimetrías existentes entre los agentes y el público sea la menor posible. Así, el mercado podrá reconocer y diferenciar las carteras de activos por su riesgo, ajustando su valor en función de éste.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Lecciones de la Crisis Financiera

Los sistemas financieros son claves para el desarrollo de las economías. Una mayor profundidad de éstos permite mejores accesos al crédito no sólo de las grandes empresas, sino que de las medianas, pequeñas y también de las personas. Así, es posible fomentar y facilitar el espíritu emprendedor y con ello el crecimiento y bienestar de los pueblos.

Sin embargo, los sistemas finacieros son por definición inestables, por lo que exigen tener sistemas rigurosos de supervisión. En Chile lo sabemos muy bien y hemos aprendido la lección que nos dejó la crisis de los ochenta. Sin embargo, a partir de la experiencia de las hipotecas sucias en Estados Unidos, esta rigurosidad se hace más evidente, ya que cuando las economías atraviesan por turbulencias y los mercados se apanican, la transmisión al público es prácticamente inmediata y, si los estándares de cuidado no son los adecuados, casi siempre pagan los mismos: Moya!

La clave es mejor regulación, que fomente la transparencia, la precisión y oportunidad en la entrega de información, de modo que las asimetrías existentes entre los agentes financieros y el público sea la menor posible.

Sin embargo, es fundamental no confundir lo anterior con mayor regulación. Ya que más regulación sólo introduce rigideces, que cohartan la libertad de los agentes involucrados. Un ejemplo típico de regulación mal implementada es la fijación de precios máximos, que en vez de beneficiar a "aquellos que no lo pueden comprar", sólo provoca escacez y la aparición de mercado negro. De esta forma, cuando hay precios máximos, los bienes y servicios "no se compran", sino que se "consiguen".

miércoles, 17 de septiembre de 2008

¿Por qué no intervino la Fed?

Sin duda que la caída de Lehman Brothers impacta, no sólo porque era uno de los cinco bancos de inversión más grandes que existían, sino porque vino en un momento en que el ambiente estaba más optimista, por lo que esta quiebra nos vuelve a poner en alerta y nos indica que, lejos de haber pasado y mostrar signos de recuperación, probablemente esta crisis sea mucho más profunda de lo que se pensaba. Un simple dato de referencia: de los cinco bancos de inversión grandes que había hace un año, hoy sólo quedan dos: Goldman Sachs y Morgan Stanley. Los otros, Bear Stearns, Merrill Lynch y Lehman Brothers fueron muy golpeados por la crisis. De éstas, Merril Lynch parece estar en mejor pie, luego de la fusión con el Bank of America.

Pero, ¿por qué la Fed no intervino si ya lo había hecho con Bear Stearns, Fannie Mae y Freddie Mac? Claramente por una cuestión de compatibilidad de incentivos: el costo político y económico de la intervención había sido tremendamente alto, además estaba induciendo un comportamiento irresponsable de las instituciones financieras, pues sabían que "alguien" los salvaría. Con esta medida la Fed está introduciendo una poderosa señal al mercado: Cuidado, la crisis aún no ha terminado, cualquiera puede caer y la Fed no necesariamente saldrá al rescate.

Por último, la pregunta más importante para nosotros es ¿cuál será el impacto sobre la economía chilena? El mayor impacto lo reciben nuestras exportaciones y las AFP. Además, en la medida que esta crisis se extienda a Asia mayor será el impacto sobre nuestras exportaciones. Lo anterior le pega directamente al Pib chileno y por tanto al empleo. La recomendación es a cuidar el trabajo y no endeudarse más allá de lo estrictamente necesario. En cuanto a los fondos de pensiones. Claramente los fondos A y B serán los más golpeados. Sin embargo, hacer un cambio en estos momentos a instrumentos de renta fija sólo hará que la pérdida sea absorbida en su totalidad por el cotizante. Los fondos de pensiones son para el largo plazo. Por lo tanto, no vale otra cosa que esperar que pase la tormenta. En ese momento los fondos de pensiones comenzarán a repuntar y las pérdidas serán compensadas. La recomendación, entonces, es a tener paciencia y no cambiarse a un fondo de renta fija.

viernes, 5 de septiembre de 2008

miércoles, 20 de agosto de 2008

Más información y más competencia: Menores tasas

La propuesta presentada por Hacienda que busca consolidar la información comercial de las personas a través de la creación de un Registro Central de Obligaciones Económicas ha incomodado y molestado al comercio. En efecto, el presidente de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) –Peter Hill-, ha señalado no estar de acuerdo con este proyecto pues considera que no será positivo para las personas, que el actual sistema ha funcionado bien por más de 80 años y que la nueva idea no significará menores tasas. La autoridad, por su parte, considera que la aprobación de este proyecto permitirá una rebaja de tasas, en particular para aquellas personas que sean buenas pagadoras.

Actualmente los bancos están obligados a proveer información consolidada (deuda vigente y vencida) de sus clientes. El proyecto, en su esencia, propone extender esta obligación a cooperativas, comercio y cajas de compensación.

El mercado chileno del crédito es atractivo. Los números muestran que en 2007, existían alrededor de 8.5 millones de tarjetas operando, que se traducían en US$ 8.500 millones en transacciones. De éstas, el retail captaba cerca del 60%.

A partir de estos antecedentes, las preguntas de interés económico son: ¿Cómo es posible que los bancos, instituciones expertas en crédito, sólo capten el 40% del mercado? ¿Existe algún problema con el sistema actual? Por último, ¿es verdad que de transparentarse el sistema se observará una rebaja de tasas?

Comencemos aceptando que ese 60% significa que gracias al comercio y al retail un gran número de personas hoy tiene acceso al crédito y, que en su mayoría, se trata de personas de bajos ingresos que no pudieron obtener financiamiento en un banco, pese a ser buenos pagadores y tener un pasado intachable. Esta imperfección del mercado financiero se explica porque los retailers no están obligados a transparentar la información comercial, lo que hace que el banco sea miope y, por tanto, no vea el verdadero perfil de estas personas. Por eso no les pudo prestar.

Esta asimetría en la información financiera, se traduce en que este grupo, en su mayoría pobres, si bien accede a créditos -en casas comerciales-, lo hace a tasas cercanas al 50% anual. ¿Lo considera usted justo? A mi juicio, no lo es. Sin embargo, el retailer puede hacerlo, pues sabe que son buenos pagadores y más aún, que el banco no les presta.

Por lo tanto, el proyecto presentado por Hacienda claramente va en la dirección correcta, pues permitirá corregir la asimetría actualmente existente, le inyectará mayor competencia al sistema y, este grupo de personas, “pobres, honradas y buenas pagadoras”, podrán acceder a tasas más competitivas para sus créditos.

martes, 12 de agosto de 2008

Transantiago: El regreso de los precios mentiros

Una de las virtudes del mercado es que permite revelar las verdaderas preferencias de los consumidores y de los productores. Así, es posible conciliar el máximo precio que está dispuesto a pagar el consumidor con el mínimo precio que exige el productor por producirlo. Luego, los que desean y están dispuesto a pagar lo que exige el productor, pueden disfrutar – y bien merecido -, del bien o servicio que ha comprado. Si no está dispuesto a pagar lo que pide el oferente, comprará uno alternativo o esperará a que el bien o servicio baje de precio. Lo más interesante de todo es que cuando el mercado funciona no hay detrás ninguna ley ni menos algún decreto que lo facilite, es tan solo la “magia” del mercado.

Sin embargo, la autoridad puede hacer que esto no sea así y que los precios no reflejen los verdaderos deseos de los consumidores y de los productores. O sea, el gobierno puede inducir a que los precios mientan. Un ejemplo claro de ello es lo que ha estado haciendo la autoridad con el Transantiago. En efecto, ha mantenido una tarifa mentirosa de $380 con el resultado conocido: aglomeraciones múltiples.

Esta semana - lamentablemente -, se está tratando de incorporar una nueva distorsión al mercado y permitir que sigan mintiendo (en vez de sincerarlos definitivamente). Con ello, lo único que se logrará es alterar nuevamente el mercado. Peor aún, se está tratando de endosar la responsabilidad de un proyecto mal diseñado y peor implementado a “aquellos que no voten por la aprobación del subsidio permanente”, pues “ellos serán los responsables de que el pasaje de locomoción colectiva no baje”. Como si los precios se bajaran por decreto!!! Olvidándose de todas las pérdidas sociales que esto involucra y pensando de que los recursos son infinitos!!!

Nadie discute que el servicio de transporte es necesario, pero creo también, que si lo que se desea es “beneficiar a los más pobres”, el camino va por mejorar infraestructura (calles, paraderos, centros de pago, etc.), expandir las líneas del Metro y, por último, focalizar el gasto a través de bonos compensatorios a los más pobres, pero por ningún motivo seguir subsidiando un sistema que es ineficiente y, que de aprobar el subsidio, exportará estas ineficiencias a las regiones. Luego, no sería raro ver aglomeraciones en Rancagua, Talca o Chuchunco.

jueves, 7 de agosto de 2008

¿Cómo protegerse de la inflación?

El incremento de la inflación durante el mes de julio sorprendió a todos. El 1.1% es más alto de lo esperado, pues las expectativas se ubicaban en torno a 0.6 y 0.8%. Con esta tasa de IPC mensual, la variación de precios acumulada en el año anota un 5.4% y a 12 meses un 9.2%, muy lejos de la meta de 2-4% centrada en 3%. Las otras medidas de inflación, IPCX e IPCX1 que son reflejos de la inflación subyacente y esta misma menos los precios de los bienes perecibles, tarifas reguladas, precios indizados y servicios financieros, también fueron elevadas. El IPCX anotó un 1.1% y al año 5.4%. El IPCX1 un 0.9% y acumulado al año un 5.3%. Ambas medidas anotan tasas superiore a 8% en el acumulado a 12 meses (Ver Cuadro N°1). La intuición aquí es directa, el BancoCentral subirá la tasa de instancia en al menos 50 pb para anclar expectativas. Esto último es clave para que la inflación vuelva a su curso normal.


De la Figura N°1 se deducen dos cosas relevantes. Primero que durante 2008 la inflación ha sido más alta que el año pasado. Segundo, que si bien esta tasa de 1.1% fue alta, se acerca a la tendencia del año anterior, de modo que de seguir con tasas de inflación similar a las observadas en 2007, la inflación durante el año 2008 debería ser del orden del 9.2%.


La pregunta de interés económico que surge de este análisis es ¿cómo protegerse de la inflación? Algunas recomendaciones:

• Frenar el consumo. No utilizar la línea de crédito de los bancos. Evitar endeudarse a menos que sea la única alternativa.
• Cotizar antes de comprar.
• Aprovechar las ofertas de invierno.
• Preferir los productos al por mayor.
• Si es posible renegociar un crédito en UF a pesos, hacerlo ya!! (Siempre que el plazo sean inferior a 3 años).

miércoles, 30 de julio de 2008

Política Fiscal, Política Monetaria e Inflación

La célebre frase de Milton Friedman “la inflación es en todo tiempo y lugar un fenómeno monetario”, es ciertamente aplicable para el largo plazo. Sin embargo, para el corto plazo, la recomendación de políticas requiere de un análisis un poco más acabado.

En el último tiempo, la economía nacional ha sufrido un fuerte freno que se ha traducido en una contracción de la oferta agregada, se ha afectado el crecimiento, el empleo y la inflación. Para corregir lo anterior, la autoridad tiene tres alternativas:

a) No hacer nada y esperar que la economía se acomode sola, sin embargo, deberá asumir el costo en inflación y en empleo que esto acarrea. El tiempo que demora la actividad en acomodarse dependerá de la profundidad de la crisis y de la flexibilidad de la oferta agregada (mercado del trabajo, instituciones, tecnología, etc.).
b) Puede ejecutar políticas fiscales (gasto público, tributos, transferencias, etc.) y monetarias expansivas (BCCH). Lo anterior expande la DA, mantiene el producto y el empleo, pero debe sacrificar inflación y enfrentar ese costo (punto J).
c) Ejecutar políticas fiscales y/o monetarias en la dirección opuesta y que contraigan la DA. Medias como ésta, si bien mantienen la inflación, obligan a la autoridad a enfrentar un fuerte aumento en el desempleo y una aguda contracción del producto (punto I).


Entonces, ¿qué puede hacer la autoridad?, ¿cuál es la mejor política? Dependerá de qué es lo que privilegia. En efecto, si la autoridad privilegia el empleo, ejecutará políticas fiscales expansivas, complementadas con políticas monetarias expansivas de parte del BCCH. Si privilegia la mantención de la inflación, ejecutará políticas fiscales y monetarias contractivas. A mi juicio, la autoridad tiende a privilegiar la inflación, pues sus efectos son más nefastos y afecta con mayor fuerza a los más pobres. En base a ello, deberíamos esperar un leve aumento del desempleo en los próximos meses, aunque transitorio, éste debería ser del orden del 10% al 12% de la fuerza laboral (FL). Sin embargo, hay que observar con bastante detención estas cifras, pues la mayor parte de este aumento debería explicarse por un incremento de la FL, ya que en periodos de crisis son más personas las tienden a buscar empleo (mujeres, dueñas de casa, por ejemplo), como una forma de protegerse de ésta.

A partir del análisis anterior, bastante básico y simple se muestra más o menos el comportamiento de los mercados. Sin embargo, su aplicación a la realidad requiere una mirada un poco más amplia. Así y, tal como señala Marshall (ver emol/De Puño y Letra del 22 de julio), “la economía chilena está viviendo la adaptación a valores más elevados de la energía y de los alimentos, que en gran parte se deben a cambios en los precios internacionales, pero que también están influidos por factores internos como el clima y los cortes de gas. Estas alzas equivalen a absorber un costo adicional del orden de 4% del PIB en el sector privado, pero pueden tener un costo mayor en algunos sectores”. Luego agrega, la condición de éxito de este proceso es volver al producto de tendencia con estabilidad de precios en el menor tiempo posible y sin tener que lamentar costos excesivos en materia de inflación y actividad, se deben cumplir tres condiciones: crecer algo menos que el producto potencial por un tiempo, mantener en línea las expectativas inflacionarias y que los salarios reales aumenten en línea con la productividad.

viernes, 18 de julio de 2008

Menos Gasto Fiscal: Menos inflación

Un interesante debate se ha abierto en las últimas semanas respecto al gasto fiscal. Algunos señalan que el fisco está gastando demasiado y le piden que disminuya su ritmo para contribuir a frenar la inflación. Otros, por el contrario le exigen que con el precio actual del cobre (370 ctvs. US /lb promedio) un gasto más acotado se traduce en una fuerte pérdida en crecimiento y en bienestar, por lo tanto lo que el gobierno debe hacer es aumentar su gasto para no afectar el crecimiento que se verá desplazado por las alzas en tasas de interés. Por su parte, el ministro Velasco ha insistido que el gasto fiscal ha sido acotado y ha desafiado a los macreconomistas a que le señalen en "qué teoría o texto se señala que el gasto público debe crecer a la misma tasa del producto".

Nadie discute que gran parte de la inflación actual es importada, el aumento en el precio de los combustibles, energía, alimentos, granos y, en general de todos los insumos, tienen un impacto directo en ella. De modo que si el IPC se ajustara por estos componentes debería ser bastante menor a 9.5% (acumulado a 12 meses). Haciendo este ejercicio, lamentablemente nos encontramos con que el IPCX (IPC Subyacente) es bastante alto: 8.5% acumulado anual, es decir, cuando se elimina el efecto de los combustibles y alimentos en el IPC, este sigue siendo alto (Figura N°1). Otra forma de entender esto es que el efecto neto de los componentes externos es apenas de 1%. Claramente aquí hay algo que está fallando: o la inflación no es totalmente importada o existen presiones internas.


Creo que la respuesta a esta interrogante pasa por identificar correctamente la fuente de estas presiones y, aquí el rol que juega el gasto fiscal es clave.
De la macroeconomía básica sabemos que las fuentes de presión por el lado de la demanda agregada son el consumo, la inversión, el gasto público y las exportaciones netas. Entre 2007 y 2008, el consumo privado, la FBKF y las exportaciones netas han bajado, mientras que el gasto público no sólo se ha mantenido alto, sino que además ha mostrado una expansión, pasando de un crecimiento de 14.2% a 14.8% (Tabla N°1).

Este año es año electoral, y los datos nos señalan que en la última década nuestra economía ha sufrido del síndrome “económico-político” de aumentar el gasto fiscal en años electorales. En efecto, en 1999 el gasto público se expandió en un 17%, pasó de una variación de 10.9% a 12.8% (1.9 puntos), mientras que en 2005, pasó de una variación de 11.8% a 13.2% (1.4 puntos). Por lo tanto, la experiencia nos señala que este año las fichas van por un aumento del gasto y, la autoridad no lo ha hecho “tan mal”, pues este año ya ha expandido su gasto respecto al año anterior (14.8% vs. 14.2%).

De modo que si lo que está pensando la autoridad es realizar un aporte al bienestar de todos los chilenos, lo mejor que puede hacer es ayudar a combatir la inflación. Para ello, acotar la expansión del gasto fiscal en torno al 6-8% respecto al año anterior es clave. De pasó contribuirá a anclar las expectativas de los agentes, sobre todo en momentos como el actual en que la inflación roza los dos dígitos y las estimaciones de crecimiento, según el Ipom de Mayo, son del 4.0 a 5.0%.

martes, 8 de julio de 2008

Bajo Crecimiento y alta inflación… ¿Apretar los dientes?

El crecimiento entregado ayer por la autoridad monetaria sólo nos muestra lo mal que lo hemos estado haciendo: 2.1% de crecimiento en los últimos 12 meses, que se traduce en un 3.3% acumulado en el año (Figura).


En un escenario de alta inflación y con un precio del cobre cercano a los 400 centavos de dólar y, sin signos de experimentar una baja abrupta en los próximos meses, ¿la mejor recomendación de política es apretar los dientes?

El crecimiento exhibido por la economía chilena en el periodo 1988-1998 fue un promedio de 7.9% (Ver Tabla N°1), el resultado de lo anterior fue que nuestra economía fue capaz de duplicar el producto en 9 años. Entre 1998 y 2007, la tasa de crecimiento promedio (según Imacec) ha sido de 3.8%, con lo que la cuesta se ha hecho más pronunciada, ya que para lograr el mismo objetivo anterior, ahora se requieren 18.5 años. El 2.1% anunciado ayer nos frustra aún más, pues de mantener esa pobre tasa de crecimiento, ahora se necesitarían 34 años para duplicar el Pib, o sea, por allá por el 2041 ... (Ver Tabla N°2).

Si se suma la alta inflación, 1.5% en el último mes, que nos da un 4.3% acumulado en el año y un 9.2% en los últimos 12 meses, la recomendación claramente no es “apretar los dientes”, por el contrario, es coordinar a los agentes políticos para realizar las reformas que se requieren para que nuestra economía crezca más allá de estos pobres números. El problema - tal como lo señala S. Edwards -, no es económico, es POLÍTICO! En efecto, hace más de 10 años que la profesión viene diciendo qué es lo que se debe hacer para crecer más y volver a la senda mostrada en nuestra “década de oro”. Sin embargo, no ha existido la voluntad política para impulsar las reformas que nos lleven nuevamente a la carretera de alta velocidad. El crecer más y ser un país desarrollado es tarea de todos, pero las reformas necesarias dependen, lamentablemente, de unos pocos, los políticos. Éstos, la mayoría de las veces se entrampan en discusiones sin sentido y, peor aún, sin término. Pero eso no es todo, de vez en cuando aparecen dando “recetas maestras” como apretar los dientes...

La experiencia de los tigres asiáticos, de los países escandinavos y de los advanced commodity countries nos debe volver a dirigir nuestras miradas a ellos. Interesante resulta el caso de Nueva Zelanda, quienes tienen la mitad del aparato fiscal nuestro, pero son el doble de efectivos.


lunes, 30 de junio de 2008

URGENTE: Derogación del impuesto del 10% sobre las ventas de Codelco

La ley N°13.196 (Ley Reservada del Cobre) que grava a Codelco con el 10% del valor de sus exportaciones en moneda extranjera, le impone fuertes rigideces en el tema de la gestión y eficiencia operativa a la minera estatal.

Esta ley que data de 1958, pero que a partir de las modificaciones de 1976 permite que estos fondos se destinen para la adquisición de material bélico de las fuerzas armadas es, sin duda una pesada mochila para la minera estatal.

Un efecto directo de una posible derogación de esta ley, es que facilita las opciones de venta de Codelco o, al menos de un porcentaje de ésta, ¿por qué no cambiar el 10% para las FF.AA. por un 10% para los privados? Además, la propuesta de gobierno corporativo de la estatal a mi juicio, exige como condición necesaria la eliminación de ésta. Intuitivamente, es imposible pensar que algún privado se interese en adquirir la minera (o parte de ella) con esta pesada mochila, además, qué sentido tendría un gobierno corporativo si tiene que administrar sólo el 90% de los ingresos, o lo que es lo mismo, el 80% de sus utilidades.

En cuanto al efecto sobre las fuerzas armadas, dos aspectos importantes: primero, eliminará la volatilidad a la que están sujetos sus ingresos, pues están directamente relacionados al movimiento del precio internacional del cobre, sin embargo, el efecto sería peor si este 10% estuviera atado a las utilidades, pero como lo ha estado a las ventas, el piso ha sido del orden de los 70 centavos dólar/libra, que ha sido más que compensado con el alto precio de los últimos años. Segundo, les impone una tarea difícil: PENSAR!. En efecto, a partir de su eliminación, las fuerzas armadas deberán planificar el presupuesto que requieren, formar equipos de trabajo para diseñar el presupuesto que requieren, pero además tendrán que tener una visión de futuro en el tema de los ingresos que requieren.

Es de esperar que los recursos que se liberen como resultado de esta derogación, sean utilizados en nuestras dos falencias o puntos negros: educación y salud.

martes, 24 de junio de 2008

¿Tiene sentido el subsidio a los camioneros?

Hace un par de semanas y luego de un paro de varios días, la autoridad decidió compensar al gremio de los camioneros con US$52 millones en beneficios tributarios para ayudarles a paliar el alza en el precio internacional de los combustibles. Esta alza en el precio internacional tiene una sola explicación: escasez del crudo, la que se produce por un exceso de demanda. La respuesta dada por la autoridad a esta alza ha sido la compensación a través de la inyección sistemática de recursos al fondo de estabilización. Esto tiene sentido si es que el alza del precio es transitoria. Al respecto, los resultados preliminares así lo señalan, pues se espera que a fines de 2009 su precio se normalice. Sin embargo, si se trata de analizar los efectos redistributivos de la medida, la discusión debe ser otra.

En general no es simple comprender el actuar de la autoridad, pues es fácil pensar que está beneficiando a "unos pocos" en desmedro de la gran mayoría, o que está "cediendo ante los grupos de presión", o que prefiere ayudar a este "grupo" y no a la clase media ni a los más pobres, por lo que es una mala medida en cuanto a "equidad" se refiere.

Sin embargo, quiero explicar, que lo que ha hecho la autoridad tiene mucho sentido y efectivamente ayuda a la clase media, a los más pobres y si bien, el efecto directo recae sobre los dueños de camiones, el indirecto se traslada a la clase media y a los más pobres, contribuyendo con la equidad.

Dos cosas son importante para comprender lo anterior. Por una parte, en la medida que el precio de los combustibles se incrementa lo hacen también los fletes y por tanto eso repercute en los bienes que consumimos, en particular sobre los alimentos. Así al menos funcionan los mercados competitivos. Sin embargo, que un mercado sea competitivo, no significa que se preocupe de los más pobres. Por lo tanto, si el gobierno paga una parte de este costo (alza internacional del precio del petróleo y como corolario de los fletes), los alimentos no suben tanto (menos inflación) y, es precisamente la inflación el flagelo más nefasto y regresivo, pues afecta en mayor medida a los más pobres y, es lo que está cuidando la autoridad.

Por lo tanto, el subsidio a los camioneros, tiene bastante sentido si lo miramos y entendemos bajo esta óptica y, considero que va por el camino correcto. La medida se debería traducir en menor inflación y por tanto en una ayuda poderosa para la clase media y en particular para los más pobres, que son quienes no pueden defenderse de ella y a quienes más afecta.

A partir de lo anterior, resulta relativamente simple extender el análisis para el subsidio al transporte público y a la parafina: Focalizar el gasto, así tenemos un Chile más justo y equitativo.

lunes, 23 de junio de 2008

Eliminación del impuesto específico a los combustibles…. ¿Para beneficiar a los más pobres?

El impuesto a los combustibles se trata de un impuesto específico, vale decir un monto fijo por unidad transada - 6 UTM por metro cúbico-, o lo que es lo mismo de $211.35 por litro de bencina.

Ahora bien, la principal razón de aplicar un impuesto discriminatorio es por fines de regulación y no de recaudación. En general se aplican a bienes que provocan externalidades negativas, de modo que la cantidad transada (equilibrio de mercado) responda a la interacción entre una demanda privada y una oferta social. El impuesto a los combustibles responde a esta definición, ya que el uso del combustible provoca externalidades (contaminación, polución, congestión, etc.) y si no existiera ese impuesto, la cantidad transada de combustible sería mucho mayor que la “socialmente óptima” y el daño y molestias que su uso provoca estarían siendo absorbidos por miles de “Moyas”.

Por otro lado, el alza de los precios internacionales del crudo (ha pasado de 65 dólares el barril a 135 dólares en un año!), ha hecho que la autoridad comience a inyectar recursos la fondo de estabilización de manera sistemática y que varios sectores comiencen a clamar por su eliminación, o al menos por su baja, bajo el supuesto que beneficiaría a los más pobres.

Entonces, si por una parte existe consenso de que el uso de los combustibles provoca males hacia el entorno, ¿por qué se quiere eliminar? y, en caso de hacerse efectiva su eliminación, ¿es verdad que beneficiaría a los más pobres?

Veamos, para la primera pregunta es claro que el combustible genera daños, al menos sobre el medio ambiente, de modo que si lo que se quiere es tener un impuesto que corrija esta externalidad, lo que debe hacer la autoridad es ocuparse - enfocar esfuerzos -, en medir bien la magnitud de ésta. A partir de un análisis como ese, se podrá determinar si el impuesto específico de 6UTM por metro cúbico la corrige. Si es así, entonces lo que rige actualmente está bien aplicado y es eficiente en cuanto a regulación se refiere. Sin embargo, puede resultar que el daño que provoca sea sustancialmente mayor, por lo tanto la autoridad deberá evaular un alza en éste y tendremos que hacernos cargo de pagar un poco más por usar combustible. Por último, si es menor, la autoridad deberá bajar este impuesto y, por tanto acomodar sus ingresos fiscales. Entonces, creo que la discusión debe centrarse en cuánto es la magnitud "eficiente" del impuesto, más que en discutir su eliminación, pues tengo la certeza de que la cantidad óptima es muy distinta de cero.

Respecto a la segunda pregunta, de si es verdad que su eliminación beneficia a los más pobres. a mi juicio, es la típica frase populista y que fácilmente gana adeptos. Sin embargo, los usuarios de vehículos - que es sobre quienes recae gran parte de este impuesto-, lamentablemente son NO pobres, de modo que su eliminación difícilmente beneficiará a los más vulnerables. Ahora bien, la parafina también está afecta, y claramente las familias de menores ingresos la utilizan de manera intensiva para calefacción. De modo que lo que ha hecho la autoridad de entregar bonos directos (20 mil pesos) para compensar parte del alza en el precio, va en la dirección correcta, pues se está focalizando el gasto precisamente en los que tienen menos. Por otro lado, seguir compensando el fondo de estabilización, ayuda, en la medida que el alza en el precio sea transitoria, pero insisto, creo que los esfuerzos deberían estar en medir bien la magnitud del impuesto. Una vez hecho eso, diseñar las acciones de política adecuadas en cuanto a eficiencia y distribución se refiere.

lunes, 16 de junio de 2008

martes, 10 de junio de 2008

El futuro de Codelco

Para nadie es un misterio que Codelco, la principal empresa de cobre del mundo, atraviesa por problemas de gestión (grasa) que de no resolverse en el corto plazo, le restarán competitividad y pondrán en serio riesgo su futuro, en particular en lo que se refiere al patrimonio nacional y bienestar de todos los chilenos.
Sin embargo, a mi juicio los problemas de gestión por los que atraviesa la empresa no son por falta de profesionales idóneos. Estoy cierto que existe una amplia gama de profesionales de primer nivel y que saben muy bien hacer las cosas. Sin embargo, también hay de los otros (que sobran) y que han ingresado por cuestiones que no vale la pena discutir en este artículo.

El problema de fondo por el que atraviesa la estatal es la falta de incentivos correctos, tanto para ellos como para sus ejecutivos. Así, la apertura en bolsa es una necesidad que se ha puesto encima de la mesa y se ha señalado que es urgente. Para atenuar el impacto que esta medida podría tener sobre sus trabajadores, se ha hablado de privatizar sólo una parte de la compañía. Algunos han señalado que un 20% sería suficiente, otros, por su parte, que al menos un 30%. De esta forma, se ha planteado que no se trata de una privatización propiamente tal, pues el mayor porcentaje (70% - 80%) seguirá en manos del Estado. Esto es sinónimo de inyección de eficiencia, competitividad y transparencia, han argumentado. El juicio anterior lo han sustentado en que una apertura en bolsa es deseable por al menos tres razones:

a) Al tener que responder a otros dueños distintos del Estado, permitirá que sea el mercado el que fiscalice la gestión de la empresa, premiándola o castigándola por sus decisiones, lo que se vería reflejado en el precio de la acción.
b) Se aseguraría un alineamiento de los objetivos, públicos y privados en maximizar la utilidad en beneficio de sus dueños: los inversionistas y todos los chilenos.
c) Le abre otras opciones de financiamiento que le permitirían financiar expansiones, exploraciones y nuevos proyectos que hoy no son posibles por las rigideces propias de una empresa pública.

El resultado de lo anterior sería un fuerte aumento en el flujo de recursos (basta ver el caso de Vale en Brasil), una inyección de eficiencia y competitividad que aumentaría el bienestar de todos los chilenos.

La pregunta de interés económico es si ¿es verdad que la privatización asegura esta mayor eficiencia? A mi juicio, NO. El proceso no es automático. Tampoco asegura mayor transparencia, ya que ésta dependerá, en última instancia, de lo que desee mostrar el directorio, pues existen muchos casos en los que el precio de la acción no refleja el verdadero valor de la compañía. Sin embargo, es cierto que una vez que el mercado reconoce ésto, se castiga con un menor precio de la acción.

Finalmente, mi propuesta va por un Codelco 100% estatal, pero con un gobierno coporativo bien armado. Con directores seleccionados por sus habilidades técnicas y profesionales y no por los colores políticos para "mantener los equilibrios". Mi sueño es algo así como un Codelco del tipo Banco Central, donde el directorio esté conformado por los mejores profesionales del mercado minero chileno y nadie ponga en duda su capacidad. Sin embargo, no puede ser autónomo (como lo es el BCCH), pues los recursos que maneja la minera son cuantiosos, y son - aunque sea una siutiquería - de todos los chilenos, por ello, debe rendir cuentas a una institución fiscalizadora.

lunes, 12 de mayo de 2008

40 años de la UF

La unidad de fomento (UF) cumplió 40 años. Es notable, pues no sólo destaca que fue un invento chileno - fue la primera unidad de cuenta indexada del mundo - sino que dado su éxito interno, se expandió rápidamente a otros países (Ecuador, Colombia, Uruguay, México, etc.).

La UF surgió para contrarrestar la creciente inflación de precios de los años 60. Su creación fue clave para estimular el ahorro e inyectarle energía al debilitado sector hipotecario chileno, que prácticamente se había extinguido como resultado de la alta inflación (Ver Figura).


En sus orígenes, la UF se reajustaba trimestralmente, pero a partir de 1975 se modificó para asumir una corrección mensual. Sin embargo, la alta inflación del periodo 1973 – 1976 (350% como promedio anual), hizo necesario una menor frecuencia. Así, desde agosto de 1977 se reajusta diariamente.

Como país fuimos pioneros, pero más que todo audaces. El resultado fue la consolidación de una economía que crece con sólidas bases hacia el desarrollo, donde existen incentivos para ahorrar y se premia el “sacrificio” de consumo. En la actualidad el increíble precio del cobre nos ubica en una posición expectante. Es urgente dejar de lado las peleas chichas y sin sentido en que a veces no vemos envueltos. También basta de la autocomplacencia, hace bastante rato que somos los campeones de Latinoamérica y tal como señaló S. Edwards, “los campeones mundiales de la tercera división”. Es hora de ponernos a mirar en serio a Canadá, Nueva Zelanda, Australia, los “advanced commodity countries”, que tienen bastante en común con nosotros, sacar en limpio sus aprendizajes y volver a inyectarle audacia a las políticas económicas.

martes, 6 de mayo de 2008

Finaliza huelga de subcontratistas de Codelco: ¿Qué Desafíos quedan pendientes?

Por fin los trabajadores subcontratistas de Codelco decidieron poner fin a la huelga que se prolongó por 20 días (se había iniciado 16 de abril). El punto de inicio de esta huelga fue la demanda por el cumplimiento de los acuerdos alcanzados con la cuprífera a mediados del año pasado.

También, el acuerdo que pone fin a la movilización, estableció el pago de un bono de 500 mil pesos a cada trabajador externo el que será pagado en 2 cuotas: la primera de 300 mil pesos durante el mes de mayo y la segunda de 200 mil en los primeros días de diciembre. Asimismo se acordó la instalación de dos mesas de trabajo: una de ellas hará una nueva revisión de los acuerdos alcanzados el 2007 con las empresas contratistas y la otra analizará cómo implementar la ley de subcontratación en el país.

Pero, más allá de estas mesas de negociación y pagos cuantiosos, ¿son estas medidas sostenibles en el tiempo?, es decir, ¿con este acuerdo se asegura que no volverá a ocurrir este boicot contra la principal compañía minera del país?, ¿que desafíos están aún pendientes? ¿existirá alguna solución con efectos de más largo plazo?

Para desarrollar la propuesta comencemos suponiendo la existencia de un individuo que hoy desea trabajar en minería, el que tiene dos posibilidades: ingresa a la compañía principal (Codelco) o a una empresa que presta servicios (contratista). En las condiciones actuales, resulta evidente que este individuo y la mayoría de los trabajadores que se encuentran en su misma situación, van a querer ser parte de la principal y no de la contratista. Lo que se encuentra detrás de esta decisión es sin duda el gran diferencial de beneficios que existen entre ser parte de Codelco y otra. Esta brecha de ingresos provoca esta distorsión en el mercado laboral, la que se explica, principalmente por la existencia de una sindicato poderoso en el caso de la principal. Esta situación, claramente no es óptima en el sentido de Pareto, pues está muy lejos de ser un equilibrio sostenible y estable en el largo plazo.

A partir de lo anterior, es posible visualizar tres escenarios de solución posibles. El primero supone la externalización total de las funciones, tanto de exploración, producción y administración. En las condiciones actuales, creeo que esta alternativa es inviable, sobre todo porque se trata de un sector que se ha caracterizado por la presencia de sindicatos poderos. La segunda alternativa supone la internalización de la totalidad de los trabajadores externos. Al igual que la anterior, esta opción también es inviable, principalmente por los altos costos que involucra. Además, porque le aporta rigideces y resta competitividad a la empresa minera que le impedirían aprovechar las sinergias que están disponibles de los procesos de externalización. La tercera alternativa, supone la incorporación paulatina de un grupo de trabajadores externos. Este paso exige que previamente se definan claramente cuáles puestos se van a internalizar y cuáles no.

Lamentablemente, aun cuando parece evidente, esta solución no hace sino crear un nuevo problema: ¿cuánto internalizar? De momento, todas las propuestas se han centrado en los trabajadores, sin embargo, ninguna ha hecho énfasis en las empresas que prestan servicios. Las soluciones implementadas hasta la fecha se basan en dar un número de trabajadores que serán internalizados en el trascurso de cierto tiempo, sin embargo, no es claro cuál es el criterio tras este número. ¿Son seis mil quinientos los trabajadores subcontratados que deben ser internalizados? ¿Cinco mil quizás? ¿Tal vez basta con mil quinientos? El desafío pendiente consiste en cuantificar esta magnitud o buscar soluciones alternativas que permitan que las decisiones de los propios agentes lleguen al equilibrio.

La propuesta basada en la agrupación de las empresas colaboradoras, permitiría a éstas poder negociar mejores condiciones con la principal, ya que en la actualidad muchas de estas empresas se encuentran sin herramientas ni poder a la hora de establecer contratos de servicio con las empresas mandantes. En la medida que las empresas puedan conseguir mejores contratos y siempre que traspasen parte de estos mayores beneficios a sus trabajadores, la brecha de salario existente entre los dos grupos de trabajadores debería disminuir.

También, en la medida que las empresas se agrupan, es posible acceder a economías de escala, debido al ahorro de costos fijos (por ejemplo de administración) que en la actualidad se multiplican por la enorme cantidad de empresas subcontratistas. Al igual que el caso anterior, si una parte de estas economías se traspasa a los trabajadores de las empresas colaboradoras, se podrá mejorar sus condiciones laborales.

De esta manera y, suponiendo que el proceso continúa, debería llegar un momento en que el mismo individuo será indiferente entre ser parte de la principal (Codelco) o de la empresa colaboradora (subcontratista). En ese momento, y sólo en ese momento el proceso habrá concluido.

Nota (*): Las conclusiones aquí presentadas son parte del artículo "Los enredos de la subcontratación", escrito junto a Pablo Villalobos D. del Min. de Economía. Este documento está pronto a ser publicado.

lunes, 21 de abril de 2008

Los enredos de la subcontratación: Reloaded!

La subcontratación a través de la externalización de servicios es una herramienta tremendamente poderosa. A las empresas que optan por ella, les da mayor flexibilidad, un considerable ahorro en costos y les permite enfocarse solamente en su negocio. El resultado es un fuerte incremento en la eficiencia y en el modo de hacer las cosas que hace que esta compañía sea más competitiva en el mercado en que se desenvuelve.

Sin embargo, en nuestro país fue mal entendida desde sus inicios, por tanto mal implementada y los resultados nefastos de esas acciones se están viviendo hoy en día.

A partir de la década de los noventa las empresas del sector comenzaron a liberar un gran número de trabajadores, pasando de un número cercano a los 80 mil trabajadores a una cifra levemente superior a los 50 mil. Este cambio en la estructura del empleo del sector minero se explica en parte por los planes de egreso liderados por Codelco para reducir significativamente su planta de trabajadores propios y por el aumento de la modalidad de contratación de terceros. Esto último se confirma al observar la evolución seguida por el empleo en el sector servicios, el que si bien ha crecido desde los años ochenta, se aceleró a mediados de los noventa, compensando la pérdida de puestos de trabajo directo, pero aún más, sustituyendo gran parte de éstos. En efecto, mientras en 1996 el número de trabajadores propios rondaba los 60 mil puestos de trabajo, en 2006 se encontraba levemente sobre los 55 mil, mientras que los empleos indirectos (prestación de servicios) pasaron de representar menos de 40 mil puestos de trabajo a más de 80 mil en el mismo periodo. Así, mientras los empleos directos prácticamente se han mantenido invariables, los empleos indirectos subcontratados) duplicaron su importancia.

Codelco tampoco estuvo exento de esta dinámica. Así lo refleja la Figura N°1, pues ya en 2003 el número de trabajadores contratistas que prestaban servicios a la minería prácticamente duplicaba la cantidad de trabajadores propios. Aún más, entre 2003 y 2005, en vez de revertir la situación ésta se agudizó más, pues mientras el número de trabajadores propios se mantuvo prácticamente invariable en torno a los 15 mil, los empleos de terceros pasaron de 22,546 a 29,077 trabajadores. Es decir, la relación 2:1 en vez de diluirse se consolidó.


En este ambiente es fácil comprender por qué cuando los trabajadores subcontratistas deciden boicotear la producción lo consiguen. La intuición es directa: son el doble. Además ya no están dispersos, sino que agrupados y organizados. Si sumamos a ello el hecho que Codelco ha externalizado una serie de labores altamente sensibles y estratégicas tales como las comunicaciones, ingeniería, varias labores productivas, de investigación y desarrollo, etc. Han externalizado, de paso, un importante activo de la empresa: el compromiso.

La solución es urgente y algunas propuestas ya se discuten, la que más toma fuerza es la de modificar las bases de la licitación. Si bien, es una solución, no pasa de ser temporal, pues no corrige el problema de fondo. Una solución más permanente exige involucrarse con los trabajadores externos, definir políticas de incorporación a la estatal, planes de largo plazo y una serie de otros aspectos que son claves a la hora de avanzar para una solución definitiva.

En fin, las propuestas que se discuten actualmente, son una clara muestra de la gran confusión existente en Codelco y nos enseña cómo se pueden hacer mal las cosas y aún más, irlas empeorando en el camino.

lunes, 14 de abril de 2008

¿Tiene sentido la intervención del Banco Central?

Luego de la RPM de abril, el Consejo del Banco Central decidió intervenir el mercado cambiario como una forma de evitar que el dólar siguiera cayendo (o que el peso se siguiera apreciando). Con esto la autoridad monetaria pretende dar un alivio a los exportadores locales y frenar en parte los riesgos que un dólar bajo supone para la actividad.

Esta medida tuvo efectos inmediatos en el valor de la divisa, pues durante las primeras horas del día post-anuncio el dólar subió alrededor de 16 pesos superando los $450. Sin embargo, los datos de confianza de los consumidores de USA y el aumento de probabilidades a una baja de tasa de la FED en 50 pb tuvieron como resultado que el dólar cerrara levemente por sobre los $445 (Ver gráfico), de todas maneras, más de $12 respecto al cierre del día anterior.


Sin embargo, surgen algunas preguntas: ¿es realmente la medida correcta?; ¿se logrará evitar la caída del dólar?; ¿qué sucedería si Estados Unidos entra en una recesión profunda?; ¿tendrá efectos sobre la inflación local?

Vamos por parte. El conocido “modelo chileno” se basa en un sector exportador fuerte y competitivo, por lo que un dólar depreciado no es un factor que ayude en su posicionamiento exterior, en especial de agricultores y viñateros. De esta forma, si lo que se desea es proteger al sector exportador la medida tiene sentido, pero sus efectos sobre la competitividad del sector son bastante acotados. Incentivos tributarios o de fomento del ahorro – a mi juicio - son medidas con efectos similares pero con una mirada de más largo plazo. También acciones tendientes a incrementar la productividad del sector a través de la incorporación de mejoras tecnológicas en los procesos productivos (aprovechando el dólar bajo). Un ejemplo concreto de esto último podría ser la tecnificación de los procesos de riego que optimicen y racionalicen el uso del agua.

En cuanto a la evolución que podría seguir el dólar, es probable que continúe transitando en el rango entre $430 y $460, es decir, que la medida opere como una banda de flotación pero sin techo. Sin embargo, una agudización de la crisis en Estados Unidos tendría efectos negativos sobre el valor de la moneda que esta intervención no podría controlar. Aún más, en la medida que la FED siga bajando la tasa de referencia, la brecha con la TPM nacional se seguirá ampliando ejerciendo más presión a que el dólar baje. La intuición aquí es directa, si el BCCH desea asegurar el éxio de la medida, debe evaluar futuras bajas en la tasa de referencia.

Por último, si bien esta intervención va acompañada de esterilización de la moneda (compra de dólares a cambio de pesos y luego emisión de bonos a cambio de pesos para no alterar la base monetaria), no hay que olvidar las palabras de Milton Friedman: “la inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario”. Así, las presiones extras sobre la demanda necesariamente le meterán presión a la inflación que sumadas a las ya existentes, aventuran un panorama futuro con inflaciones más altas, del orden del 6 – 7%.

lunes, 7 de abril de 2008

Una mentira a los contribuyentes...

La escasez es el problema económico fundamental. Esta surge porque los recursos son limitados y las necesidades son infinitas. No obstante, dado que los individuos somos racionales jerarquizamos estas necesidades y definimos cuáles vamos a satisfacer primero y cuales después. Este problema económico también se le presenta al gobierno.

En efecto, la autoridad se enfrenta a ingresos limiados, los que obtiene a partir de la recaudación tributaria, donde el Impuesto al Valor Agregado (IVA) juega un rol fundamental, pues es el impuesto que más aporta a las arcas fiscales. La forma de definir cómo los gasta, responde a los distintos criterios y énfasis que desea dar la autoridad. Así las necesidades que desea satisfacer las que define a través de “partidas” en el Presupuesto de la Nación, si bien, algunas de éstas pueden irritar a muchos, llenar de verguenza a varios e indignar a otros, así ha decidido la jerarquización la autoridad.

El IVA se instauró en 1974 en Chile con una tasa del 20% - fuimos pioneros junto a Argentina - luego se bajó a 16% y se mantuvo en ese nivel hasta 1990 cuando de “manera transitoria” se elevó a 17%. Más tarde, en 1993 se volvió a subir en 1 punto porcentual, fijándolo en 18%. Con estos aumentos se buscaba financiar la reforma educacional, en particular la extensión de la jornada escolar y tender a un "Chile más justo y equitativo".

En 2003, la autoridad nuevamente solicitó al Congreso el aumento “transitorio” de 18 a 19% para financiar los planes sociales del gobierno del ex-presidente Lagos, en particular el AUGE y el Chile Solidario. En 2007, la actual administración solicitó la mantención del IVA en 19% pues era urgente y además ético financiar las pensiones mínimas y asistenciales de los grupos más pobres y vulnerables de nuestro país.

Sepan los contribuyentes que tanto la jornada escolar completa, la reforma a la educación chilena, el AUGE, el Chile Solidario y las pensiones mínimas y asistenciales fueron las últimas prioridades para la autoridad. Si!!! tal como lo lee, las últimas prioridades!!!. Si bien en el “discurso” suena muy bonito y ningún chileno bien nacido podría oponerse a pagar un poco más de IVA para financiar tan noble causa, lo relevante y lo que hay detrás de esto es que kla autoridad no estuvo dispuesta en estos 17 años a reducir ni eliminar ningún gasto del presupuesto para financiar estas necesidades. Ni las desmalezaciones, ni los trenes, ni Corfo, ni las indemnizaciones, ni los cambios de mobiliarios, de autos, etc., etc., todas estas partidas fueron más importantes...

Por lo anterior, hoy más que nunca se justifica una baja del IVA, ojalá al mismo 16% o incluso menor. El ambiente inflacionario que está viviendo el mundo es una razón más que justificada. La inflación es sumamente regresiva, ya que recae en mayor medida en los más pobres, quienes - peor aún - no tienen cómo defenderse de ella. Así, una inflación alta y un IVA alto son una mezcla perversa que poco aporta a la mayor igualdad.

Si bien con una rebaja del IVA la autoridad vería reducida su fuente de ingresos, no requiere elevar otro impuesto para compensar. El cambio únicamente exige mayor eficiencia en el uso de los recursos fiscales. Así, una baja del IVA a cambio de mayor eficiencia no sólo nos pondría a la altura de los países grandes, sino que daría un importante impulso a la actividad y aliviaría los bolsillos de los más pobres, también estoy seguro que sería una medida ampliamente aplaudida por todos los sectores de la sociedad!!!

viernes, 28 de marzo de 2008

¿Energía nuclear para Chile?

Casi siempre los políticos se preocupan cuando el precio del petróleo se eleva por sobre su promedio histórico. Sin embargo, la actual crisis energética es muy distinta a la vivida en los setenta o en los ochenta. La razón: el cambio climático. En efecto, a causa del calentamiento global, este año se pronostica seco. La conciencia en el ahorro de energía es clave para asegurar la sustentabilidad. Mientras tanto, las amenazas de racionamiento cada día toman más forma de realidad.

Por otro lado, nuestro país, debido a su rápido crecimiento económico, está consumiendo mucha mas energía que hace 10 años. En efecto, si en 1998 el consumo se acercaba a los 30.856 GWh en 2006 éste era de 50.260 GWh, vale decir, el consumo ha crecido en más de un 60% (Ver Tabla N°1). Como consecuencia, se ha tenido que duplicar la generación de energía para satisfacer la creciente demanda, pasando de una generación de 33.007 GWh a 53.501 GWh en el mismo periodo. Aún más, la evidencia disponible señala que dado el crecimiento económico experimentado por Chile, cada 8 años se ha tendido a duplicar la producción de energía.

Lo anterior, nos lleva a pensar que para seguir por la misma senda de crecimiento y lograr ser un país desarrollado, algo tenemos que hacer respecto a la energía. En este sentido, es urgente buscar otras fuentes no sólo eficientes, sino que sustentables para satisfacer la creciente demanda, pues nuestro actual sistema no es suficiente.


En este ambiente de urgencia, es que la energía atómica o nuclear ha tomado mucha fuerza. Así, hemos mirado a Francia como el modelo a seguir, pues los franceses proveen de energía a varios países de Europa. Japón y Australia se han seguido también, de hecho con Australia se ha firmado un protocolo de acuerdo, la llamada "Declaración de intenciones para la negociación de un memorándum de entendimiento sobre cooperación nuclear", que en esencia supone apoyo en la investigación, fabricación, desarrollo y producción de energía atómica en Chile.

Entonces, la pregunta que cabe hacerse aquí es si ¿es posible cosntruir una central nuclear en Chile?, ¿estará nuestra mano de obra preparada para operar un reactor atómico?

A mi juicio, al menos tres razones hacen pensar que no es un solución viable en al menos 30 ó 40 años, a pesar de que algunos piensan que es el mejor camino, creo que los riesgos asociados (costos) superarían con creces los beneficios que ésta posiblemente traería.

Veamos:

1) Chile es un país sísmico, por lo que independiente del lugar en que se instale el reactor nuclear, el riesgo de un temblor o terremoto fuerte estará con los consecuentes peligros para las sociedades aledañas y el medioambiente que rodea a la central.

2) Nuestra población es pésima para seguir instrucciones. ¿Se imaginan a un Homero Simpson manejando una central en Chile? Frases como “ya sé jefe”, “no se preocupe, si lo vi el oro día…”, o “cómo era esta cosa… el botón rojo o el verde”, en fin, si esa es nuestra forma de trabajar y ha sido así por generaciones, ¿por qué podría cambiar “automáticamente” con una central nuclear? Además, es común que cuando compramos una cámara de video, equipo de música, televisor nuevo, o lo que sea, nunca leemos las instrucciones, al contrario, lo primero que hacemos es precisamente prender el equipo y aprender la tun-tun!… Por lo tanto, si nunca hemos seguido instrucciones, ¿por qué las seguiremos en una central nuclear?
En una central atómica la rigurosidad en seguir las instrucciones, el preguntar cuando se debe preguntar, el leer y comprender lo que hay que hacer, exigen un recurso humano ultra calificado (como el japonés, australiano o francés….por ejemplo), que creo no se encuentra en Chile.

3) Por último, en el mundo se ha tendido a detener la construcción de centrales nucleares (Estados Unidos, Corea del Norte). ¿No será una señal para Chile? Por otro lado, ¿Que sucederá con las partículas radiactivas?, ¿Dónde se enterrarán? Si hay problemas y nadie quiere que se instale una antena para celulares, menos que boten la basura cerca, existirá alguna comunidad que desee que entierren los deshechos en el "patio trasero" de su casa?

En resumen, por estas razones creo que en nuestro país no es posible pensar en energía nuclear por el momento. Tal vez, en la medida que mejore la calidad de nuestra mano de obra se podría pensar como una alternativa viable, pero haciéndonos cargo de que seremos siempre un país sísmico, lo que necesariamente exigirá manejar y administrar eficientemente esos riesgos.

lunes, 17 de marzo de 2008

Efectos de la caída de Bear Stearn

Este fin de semana se cerró la operación a través de la cual JP Morgan (JPM) - el tercer banco más grande de Estados Unidos por volumen de activos - adquirió a Bear Stearns (BS) - el quinto banco de inversión de Estados Unidos. El valor de la transacción fue de US$236 millones, lo que equivale a un US$2 por acción de BS por parte de JPM. Este elevado descuento - superior al 90% - se explica porque JPM asumirá y garantizará todos los compromisos y obligaciones contraídos por BS, que fue la institución financiera más golpeada por la crisis sub-prime.

Los efectos de esta caída han sido variados, pero en la misma dirección. Como resultado del temor de nuevos casos similares al de BS (varios apuestan a que el banco de inversiones Lehman Brothers será el siguiente), los futuros han caído fuertemente en Estados Unidos. Europa también ha caído arrastrada por los mismos temores.

La Fed, inmediatamente después de la operación entre JPM y BS, determinó un recorte de 25 puntos base (pb) en la tasa de descuento, un día antes de su reunión para definir la nueva estructura de tasas. Así, el mercado anticipa un recorte de 75 pb en la tasa de política, mientras que el CITI espera uno de 100 pb para mañana.

En este ambiente enrarecido, la autoridad americana se ha encargado de transmitir tranquilidad a los agentes, proveyendo al sistema de toda la liquidez que éste necesita. Pues existe consenso de que lo único que puede evitar que el público se apanique y se produzca una corrida bancaria masiva es que la gente tenga la certeza de que cuando va a ir al banco a retirar sus fondos éstos estarán disponible. Al menos, así lo ha hecho hasta ahora la Fed, sin embargo, la pregunta relevante es ¿hasta cuándo lo seguirá haciendo?, pues los temores de una “trampa de liquidez” pueden comenzar a rondar en el mercado.

miércoles, 12 de marzo de 2008

¿Cómo entender la operación de salvataje de la Fed?

Los bancos son, por definición, instituciones inestables: reciben dinero de los depositantes, retienen un mínimo porcentaje y el resto lo prestan, este dinero pasa a nuevas manos, muchos de ellos ahorrantes que nuevamente acuden al banco a depositar su dinero, el banco retiene un pequeño porcentaje y el resto lo presta…. y así sucesivamente. Entonces, cuando las economías atraviesan por problemas y los depositantes quieren retirar su dinero, es fácil deducir que los bancos no tienen todo el dinero para responder. Es aquí donde se ve la inestabilidad de los bancos. Es aquí también cuando se producen las “corridas bancarias”, ya que el primero que llega es al primero que se le paga (first to run first to serve). Entonces, tal como señalaba Friedman (Anatomía de una Crisis), cuando la gente se apanica lo que los bancos centrales deben hacer es proveer de toda la liquidez que el sistema requiere. Así y sólo así es posible calmar el pánico de los ahorrantes que desean (con todo su derecho) recuperar su dinero. No es justo que pague “Moya” como fue la triste experiencia de los argentinos con el “corralito”, donde todos los años de esfuerzo se fueron por la ventana, tampoco es una solución no hacer nada y esperar a que el mercado se calme solo… Si bien hay muchos que plantean – y con justa razón – que siempre que ha intervenido la autoridad intentando evitar una crisis el resultado ha sido que ésta NO se ha evitado, es más, la mayoría de las veces se ha anticipado, y lo peor de todo es que en general los efectos nocivos de la crisis se han agudizado.

En fin, creo que la decisión adoptada por la Fed de prestarle dinero a un grupo de bancos y ampliar la línea de crédito de los bancos centrales europeos fue en la dirección correcta, ya que vino justo cuando en el mercado rondaba un sentimiento pesimista y de que la “crisis” era algo inevitable. Además, existe consenso de que por mucho que baje la tasa de interés rectora, si los bancos comerciales no tienen liquidez igual no pueden prestar dinero, y eso era precisamente lo que estaba pasando.

La primera medida permitirá que la Fed pueda prestar hasta US$ 200 mil millones a los bancos comerciales. Junto a ello ha ampliado la gama de instrumentos que acepta como colateral, pues se ha incluido la deuda de la Agencia Federal, que es aquella deuda federal que está respaldada por hipotecas residenciales y deuda privada. En otras palabras, esta iniciativa permitirá que los bancos puedan entregarle a la Fed instrumentos que tienen como respaldo deudas riesgosas (las hipotecarias), pues generan dudas respecto de su real capacidad de pago. La segunda, permite que las líneas de crédito del Banco Central Europeo pasen de US$ 10 mil a $US 30 mil millones(también amplió la línea de crédito de otros bancos centrales, como el de Suiza), de esta forma es posible calmar las presiones por mayor liquidez que existen en el viejo mundo.

Con estas medidas es de esperar que los mercados se calmen y los vientos que nos anunciaban una crisis se diluyan, pues lo que los agentes requieren en estos momentos es tener la certeza de que la autoridad hará todo lo necesario para salvar a la economía de una crisis. Es todo una cuestión de expectativas…

viernes, 7 de marzo de 2008

¿Qué tan bueno es el alto precio del cobre?

El alto precio que el cobre ha alcanzado en los últimos días nos pone ansiosos y expectantes de lo que puede suceder con nuestro país, con nuestro futuro y con nuestro bienestar como chilenos.

No cabe duda, un precio superior a 400 centavos de dólar por libra es para estar contentos, sin embargo, la depreciación sostenida del dólar y la fuerte inflación mundial nos deben inducir a mirar con mayor atención este “alto” precio.

En efecto, el año 2007 el precio promedio del cobre cerró en 322.91 centavos de dólar por libra, este año ya va en 339.05. Esto significa que por cada libra de cobre que Chile exporta nuestro hoy estaría recibiendo un 5% más, o lo que es lo mismo, 17 centavos adicionales… sin moverse del escritorio. Pero…. aquí surge la pregunta: ¿Efectivamente estamos recibiendo un 5% más?; ¿Qué efectos han tenido el bajo precio del dólar y la inflación?

Veamos, el año 2007 el precio del dólar promedió los 522.47 pesos por dólar, mientras que en 2008 un dólar americano no supera los $475. Esto significa que por cada libra de cobre, el año 2007 nuestro país recibía $168.709, mientras que hoy sólo recibe $160.730. Peor aún, si se ajusta por inflación (a pesos de 2007), nuestro país está recibiendo sólo $160.466, mientras que el año pasado recibía $175.558 (Ver Tabla N°1). Es decir, el efecto del tipo de cambio y de la inflación han hecho que en vez de recibir un 5% más, estemos recibiendo un 8.7% menos!!!!

lunes, 3 de marzo de 2008

¿BRIC's o RIC's?: Funcionamiento de los aeropuertos y desarrollo

Todos los que han vivido la amarga experiencia de esperar y esperar en un aeropuerto entenderán la angustia y desilusión que se siente el perder una conexión. Peor aún si ha sido en un país donde no hablan español. Pero lo único que puede superar la angustia es que esto se viva en Sao Paulo!!!! Tal como dijo un personaje que también perdió el vuelo: los brasileños sólo tienen una neurona y casi siempre la tienen ocupada pensando... en el Carnaval, por lo que todo se vive al ritmo del desorden.

En efecto, luego de un viaje de 11 horas desde Madrid, volando en TAM (la peor aerolínea del mundo), perdí la conexión a Chile. Lo peor de todo es que desde el momento en que me subí al avión en Madrid supe que llegaría tarde. Gracias a la “genialidad” de James Deveraux y a la inoperancia de los brasileños, la combinación era "perfecta" para perder el vuelo y esperar 6 horas en el aeropuerto de Sao Paulo.

Que diferente es la forma de trabajar de los ingleses. Heathrow (Londres) es claramente más grande que el aeropuerto de Sao Paulo, pero funciona, y funciona bien y bastante mejor que el de Sao Paulo. Todo en su horario. La clave es el respeto por los demás, tanto en el tiempo como en el respeto de la persona por la persona.

En Barajas (Madrid) la situación es similar. La preocupación y respeto por los demás es una forma de actuar. Aunque si bien el trato de las operarias de Iberia no es de los mejores, supera con creces el de los brasileños… es que cualquier cosa es mejor que la inoperancia y la incapacidad!!!

En Gard du Nord (París) todo funciona de maravilla, además que los franceses tienden a ser mucho más flexibles que los ingleses, por lo que rigurosidad y flexibilidad es el sello de Francia.

En fin, a partir de mi experiencia, creo que es posible comprender el grado de desarrollo de un país a partir de la forma en que es tratado un pasajero en un aeropuerto. EN base a ello, es fácil comprender que Inglaterra, España y Francia son países desarrollados. Sus aeropuertos funcionan bien. Los horarios se respetan y cumplen y, si es que un vuelo llega atrasado, te piden disculpas… como debería ser!! Sin embargo, en Brasil no es así, luego es un país del tercer mundo y no muy lejos de uno africano!

Entonces, cuando se dice que los países emergentes que liderarán el crecimiento del mundo serán los BRIC’s, vale decir, Brasil, Rusia, China e India, creo que es una ilusión o, al menos que se está sobrestimando el rol que podría jugar Brasil. Si bien es una economía importante, no es un actor relevante ni menos serio para pensar en que podría liderar el crecimiento de Latinoamérica, menos su desarrollo. A mi juicio, los brasileños no están ni preparados ni tampoco tienen las herramientas para hacerlo: son incompetentes!

Por la importancia de estos países, por el grado de instrucción de su población, por el nivel intelectual de sus habitantes, por su inclinación al trabajo, etc, creo que es más sensato hablar de RIC’s (y no de BRIC's) como el grupo de países emergentes que seguirán siendo importantes e impactantes en la economía mundial y que serán capaces de mantener un crecimiento alto y sostenido. La “B” sólo introduce confusión, incertidumbre y no aporta nada más que desorden.

jueves, 31 de enero de 2008

Ganadores y perdedores de un dólar bajo

Sin duda que la fuerte depreciación del dólar perjudica a los exportadores nacionales. Ellos pierden competitividad, pues la consecuente apreciación del peso chileno les hace más difícil colocar sus bienes en el exterior. Además, los retornos que ellos reciben son cada vez menores. Pierden también muchos trabajadores ligados al sector exportador que verán como están siendo liberados de éste. En efecto, están siendo liberados y quedan disponibles (enteritos) para ser empleados lo antes posible en otro sector económico local. Pero atención, muchos bienes que Chile exporta han enfrentado un fuerte aumento en su precio que ha más que compensado la depreciación del dólar (celulosa, cobre, molibdeno, etc.).

Sin embargo, dado que los exportadores están agrupados y se conocen entre ellos, pueden ejercer presión y lograr apoyos transversales para conseguir una intervención de la autoridad en el mercado cambiario.

Y… ¿los consumidores? ¿Ganan o pierden? Son los grandes ganadores. Partamos primero reconociendo que es el consumo (y no el trabajo) el que nos reporta satisfacción y felicidad. De modo que un dólar bajo permite poder acceder a más y mejores bienes extranjeros. Pero mejor aún, a precios más bajos. Por ejemplo, ¿cuánto costaba un plasma hace 3 años?, ¿cuánto cuesta ahora? Usted estaría más contento ahora o hace tres años. Lamentablemente no existe ninguna agrupación de consumidores unidos que haga presión para que la autoridad no intervenga el mercado cambiario, pues de hacerlo perjudicaría a muchos Moyas, que con un dólar más alto saldrían del mercado de muchos bienes. ¿Y qué pasa con el empleo? Resulta evidente que en la medida que se fortalece el sector importador puede ir captando aquella mano de obra liberada del sector exportador. Así, se produce la reasignación en el mercado del trabajo y se mantienen casi los mismos niveles de empleo y desocupación.

martes, 22 de enero de 2008

¿Debe el Banco Central intervenir el mercado cambiario?

Nuestro país ha gozado de los beneficios de tener una inflación baja y estable. Desde 1990 cuando la autoridad monetaria decidió adoptar como regla de política la meta de inflación – al igual que otros 14 países en el mundo – el tránsito hacia una inflación baja y estable fue transparente. La inflación ya era parte del pasado, cuando asomó el inesperadamente alto 7.8% de 2007. A pesar de que las expectativas de los agentes estaban ancladas y de que la negociación con los funcionarios públicos enviaba una señal inequívoca de que la inflación sería del orden de 6.5%, nadie pensó que sería tan alta. Tampoco estaba en los planes de la autoridad.

En este escenario de alta inflación, la depreciación sostenida del dólar le ha dado un respiro a la autoridad, pero asoma como un factor de riesgo sobre nuestro sector exportador. Voces de ayuda surgen de éste y varios otros sectores los han apoyado. Asimismo, nadie discute su importancia para la economía, pues existe consenso en que fueron una pieza clave en la consolidación de la senda de crecimiento que permitió cambiarle la cara a nuestro país. Sin embargo, antes de tomar alguna decisión, hay que mirar las cosas con calma, sin apresurarse. La experiencia nos ha enseñado que quien espera no desespera.

Al menos cuatro aspectos que son necesarios tener presente antes de emprender algún curso de acción: a) No hay que perder de vista que nuestros exportadores también son importadores de muchas materias primas - valoradas en dólares - luego, el efecto neto ha sido o nulo o levemente negativo, pero está lejos de ser alarmante; b) Varios de los bienes que este sector exporta han aumentado considerablemente su precio en los mercados mundiales, que ha más que compensado la pérdida de valor del dólar. Casos como la celulosa, molibdeno, leche, entre otros, son algunos ejemplos; c) La creciente depreciación del dólar es un fenómeno mundial y resultado de factores exógenos (acentuado déficit comercial americano, crisis de las hipotecas y consecuentes peligros de una recesión), sobre los cuales la autoridad monetaria local tiene poco o nada que hacer. No es el resultado de una mala política del Central o de un excesivo gasto público - como han señalado algunos - y, d) No hay que olvidar y menos, perder de vista que somos un país chico, inserto en un barrio pobre e inestable que ha sido cuna de grandes y profundos periodos inflacionarios a través de la historia.

Entonces, con estos antecedentes en mano, la pregunta que surge es si es posible que la autoridad monetaria establezca de manera conjunta un objetivo inflacionario y cambiario. Es decir, que enfoque sus instrumentos de política para mantener un dólar alto y una inflación baja de manera simultánea. Ante esta pregunta, solo existe una respuesta posible: o es uno o lo otro, pero ambas en conjunto son claramente incompatibles!!

Muy simple: fortalecer al sector exportador necesariamente supone relajar la meta inflacionaria. Pero si hay algo en que existe consenso en la profesión, es que los periodos inflacionarios son nefastos para las sociedades, pues se trata de un mal que establece un impuesto tremendamente regresivo, ya que recae con mayor fuerza en los más pobres. Esto último es así, porque son precisamente aquellos grupos más vulnerables económicamente quienes destinan una mayor proporción de sus ingresos a alimentación y - prácticamente - no tienen como defenderse de ella. Por lo tanto, el objetivo de la política monetaria no debe ser otro que asegurar una inflación baja y estable que permite a los grupos más deprimidos económicamente gozar de un mayor bienestar y en suma tender a una mayor igualdad en la sociedad.

En este ambiente, tal vez lo más sensato sea esperar. Los fundamentos de la economía están sólidos, por lo que la recomendación anterior tiene bastante sentido. Sin embargo, "esperar" no se debe confundir con "demorar" (o tardanza en el actuar, o sea, BURROcracia) y menos con autocomplacencia (sin comentarios...). Hoy, nuestras cuentas externas están ordenadas, el mercado financiero es lo suficientemente profundo para un país como el nuestro, el resultado del sector público muestra un superávit en sus cuentas fiscales como nunca en la historia. Las deudas de los privados con el resto del mundo han ido cayendo de manera sostendia. En fin, nuestra economía goza de una solidez como nunca antes en la historia lo hizo frente a vientos de crisis externas, por lo que una posible intervención del Central sobre el mercado cambiario no sólo no es necesaria y atemporal, sino que no tiene ninguna justificación más allá de "quedar bien con todos". Aún más, de intervenir el precio del dólar se afectarían las expectativas de los agentes (inconsistencia dinámica), además se introduciría un cierto grado de riesgo moral (moral hazzard) que no sólo es difícil de controlar, sino que puede inducir a que este sector actúe de manera más arriesgada y descuidada. El costo de estas acciones cae siempre en los mismos: los miles de Moyas que ni siquiera invitaron al baile del dólar, o sea, todos los chilenos.