Los bancos son, por definición, instituciones inestables: reciben dinero de los depositantes, retienen un mínimo porcentaje y el resto lo prestan, este dinero pasa a nuevas manos, muchos de ellos ahorrantes que nuevamente acuden al banco a depositar su dinero, el banco retiene un pequeño porcentaje y el resto lo presta…. y así sucesivamente. Entonces, cuando las economías atraviesan por problemas y los depositantes quieren retirar su dinero, es fácil deducir que los bancos no tienen todo el dinero para responder. Es aquí donde se ve la inestabilidad de los bancos. Es aquí también cuando se producen las “corridas bancarias”, ya que el primero que llega es al primero que se le paga (first to run first to serve). Entonces, tal como señalaba Friedman (Anatomía de una Crisis), cuando la gente se apanica lo que los bancos centrales deben hacer es proveer de toda la liquidez que el sistema requiere. Así y sólo así es posible calmar el pánico de los ahorrantes que desean (con todo su derecho) recuperar su dinero. No es justo que pague “Moya” como fue la triste experiencia de los argentinos con el “corralito”, donde todos los años de esfuerzo se fueron por la ventana, tampoco es una solución no hacer nada y esperar a que el mercado se calme solo… Si bien hay muchos que plantean – y con justa razón – que siempre que ha intervenido la autoridad intentando evitar una crisis el resultado ha sido que ésta NO se ha evitado, es más, la mayoría de las veces se ha anticipado, y lo peor de todo es que en general los efectos nocivos de la crisis se han agudizado.
En fin, creo que la decisión adoptada por la Fed de prestarle dinero a un grupo de bancos y ampliar la línea de crédito de los bancos centrales europeos fue en la dirección correcta, ya que vino justo cuando en el mercado rondaba un sentimiento pesimista y de que la “crisis” era algo inevitable. Además, existe consenso de que por mucho que baje la tasa de interés rectora, si los bancos comerciales no tienen liquidez igual no pueden prestar dinero, y eso era precisamente lo que estaba pasando.
La primera medida permitirá que la Fed pueda prestar hasta US$ 200 mil millones a los bancos comerciales. Junto a ello ha ampliado la gama de instrumentos que acepta como colateral, pues se ha incluido la deuda de la Agencia Federal, que es aquella deuda federal que está respaldada por hipotecas residenciales y deuda privada. En otras palabras, esta iniciativa permitirá que los bancos puedan entregarle a la Fed instrumentos que tienen como respaldo deudas riesgosas (las hipotecarias), pues generan dudas respecto de su real capacidad de pago. La segunda, permite que las líneas de crédito del Banco Central Europeo pasen de US$ 10 mil a $US 30 mil millones(también amplió la línea de crédito de otros bancos centrales, como el de Suiza), de esta forma es posible calmar las presiones por mayor liquidez que existen en el viejo mundo.
Con estas medidas es de esperar que los mercados se calmen y los vientos que nos anunciaban una crisis se diluyan, pues lo que los agentes requieren en estos momentos es tener la certeza de que la autoridad hará todo lo necesario para salvar a la economía de una crisis. Es todo una cuestión de expectativas…
miércoles, 12 de marzo de 2008
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