Esta medida tuvo efectos inmediatos en el valor de la divisa, pues durante las primeras horas del día post-anuncio el dólar subió alrededor de 16 pesos superando los $450. Sin embargo, los datos de confianza de los consumidores de USA y el aumento de probabilidades a una baja de tasa de la FED en 50 pb tuvieron como resultado que el dólar cerrara levemente por sobre los $445 (Ver gráfico), de todas maneras, más de $12 respecto al cierre del día anterior.

Sin embargo, surgen algunas preguntas: ¿es realmente la medida correcta?; ¿se logrará evitar la caída del dólar?; ¿qué sucedería si Estados Unidos entra en una recesión profunda?; ¿tendrá efectos sobre la inflación local?
Vamos por parte. El conocido “modelo chileno” se basa en un sector exportador fuerte y competitivo, por lo que un dólar depreciado no es un factor que ayude en su posicionamiento exterior, en especial de agricultores y viñateros. De esta forma, si lo que se desea es proteger al sector exportador la medida tiene sentido, pero sus efectos sobre la competitividad del sector son bastante acotados. Incentivos tributarios o de fomento del ahorro – a mi juicio - son medidas con efectos similares pero con una mirada de más largo plazo. También acciones tendientes a incrementar la productividad del sector a través de la incorporación de mejoras tecnológicas en los procesos productivos (aprovechando el dólar bajo). Un ejemplo concreto de esto último podría ser la tecnificación de los procesos de riego que optimicen y racionalicen el uso del agua.
En cuanto a la evolución que podría seguir el dólar, es probable que continúe transitando en el rango entre $430 y $460, es decir, que la medida opere como una banda de flotación pero sin techo. Sin embargo, una agudización de la crisis en Estados Unidos tendría efectos negativos sobre el valor de la moneda que esta intervención no podría controlar. Aún más, en la medida que la FED siga bajando la tasa de referencia, la brecha con la TPM nacional se seguirá ampliando ejerciendo más presión a que el dólar baje. La intuición aquí es directa, si el BCCH desea asegurar el éxio de la medida, debe evaluar futuras bajas en la tasa de referencia.
Por último, si bien esta intervención va acompañada de esterilización de la moneda (compra de dólares a cambio de pesos y luego emisión de bonos a cambio de pesos para no alterar la base monetaria), no hay que olvidar las palabras de Milton Friedman: “la inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario”. Así, las presiones extras sobre la demanda necesariamente le meterán presión a la inflación que sumadas a las ya existentes, aventuran un panorama futuro con inflaciones más altas, del orden del 6 – 7%.


1 comentario:
Muy bueno el artículo, pero de verdad cree que el precio del dólar no volverá a los $500?
Slds,
Publicar un comentario