martes, 8 de julio de 2008

Bajo Crecimiento y alta inflación… ¿Apretar los dientes?

El crecimiento entregado ayer por la autoridad monetaria sólo nos muestra lo mal que lo hemos estado haciendo: 2.1% de crecimiento en los últimos 12 meses, que se traduce en un 3.3% acumulado en el año (Figura).


En un escenario de alta inflación y con un precio del cobre cercano a los 400 centavos de dólar y, sin signos de experimentar una baja abrupta en los próximos meses, ¿la mejor recomendación de política es apretar los dientes?

El crecimiento exhibido por la economía chilena en el periodo 1988-1998 fue un promedio de 7.9% (Ver Tabla N°1), el resultado de lo anterior fue que nuestra economía fue capaz de duplicar el producto en 9 años. Entre 1998 y 2007, la tasa de crecimiento promedio (según Imacec) ha sido de 3.8%, con lo que la cuesta se ha hecho más pronunciada, ya que para lograr el mismo objetivo anterior, ahora se requieren 18.5 años. El 2.1% anunciado ayer nos frustra aún más, pues de mantener esa pobre tasa de crecimiento, ahora se necesitarían 34 años para duplicar el Pib, o sea, por allá por el 2041 ... (Ver Tabla N°2).

Si se suma la alta inflación, 1.5% en el último mes, que nos da un 4.3% acumulado en el año y un 9.2% en los últimos 12 meses, la recomendación claramente no es “apretar los dientes”, por el contrario, es coordinar a los agentes políticos para realizar las reformas que se requieren para que nuestra economía crezca más allá de estos pobres números. El problema - tal como lo señala S. Edwards -, no es económico, es POLÍTICO! En efecto, hace más de 10 años que la profesión viene diciendo qué es lo que se debe hacer para crecer más y volver a la senda mostrada en nuestra “década de oro”. Sin embargo, no ha existido la voluntad política para impulsar las reformas que nos lleven nuevamente a la carretera de alta velocidad. El crecer más y ser un país desarrollado es tarea de todos, pero las reformas necesarias dependen, lamentablemente, de unos pocos, los políticos. Éstos, la mayoría de las veces se entrampan en discusiones sin sentido y, peor aún, sin término. Pero eso no es todo, de vez en cuando aparecen dando “recetas maestras” como apretar los dientes...

La experiencia de los tigres asiáticos, de los países escandinavos y de los advanced commodity countries nos debe volver a dirigir nuestras miradas a ellos. Interesante resulta el caso de Nueva Zelanda, quienes tienen la mitad del aparato fiscal nuestro, pero son el doble de efectivos.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy buen blog. Interesante el artículo. Gracias.