lunes, 17 de marzo de 2008

Efectos de la caída de Bear Stearn

Este fin de semana se cerró la operación a través de la cual JP Morgan (JPM) - el tercer banco más grande de Estados Unidos por volumen de activos - adquirió a Bear Stearns (BS) - el quinto banco de inversión de Estados Unidos. El valor de la transacción fue de US$236 millones, lo que equivale a un US$2 por acción de BS por parte de JPM. Este elevado descuento - superior al 90% - se explica porque JPM asumirá y garantizará todos los compromisos y obligaciones contraídos por BS, que fue la institución financiera más golpeada por la crisis sub-prime.

Los efectos de esta caída han sido variados, pero en la misma dirección. Como resultado del temor de nuevos casos similares al de BS (varios apuestan a que el banco de inversiones Lehman Brothers será el siguiente), los futuros han caído fuertemente en Estados Unidos. Europa también ha caído arrastrada por los mismos temores.

La Fed, inmediatamente después de la operación entre JPM y BS, determinó un recorte de 25 puntos base (pb) en la tasa de descuento, un día antes de su reunión para definir la nueva estructura de tasas. Así, el mercado anticipa un recorte de 75 pb en la tasa de política, mientras que el CITI espera uno de 100 pb para mañana.

En este ambiente enrarecido, la autoridad americana se ha encargado de transmitir tranquilidad a los agentes, proveyendo al sistema de toda la liquidez que éste necesita. Pues existe consenso de que lo único que puede evitar que el público se apanique y se produzca una corrida bancaria masiva es que la gente tenga la certeza de que cuando va a ir al banco a retirar sus fondos éstos estarán disponible. Al menos, así lo ha hecho hasta ahora la Fed, sin embargo, la pregunta relevante es ¿hasta cuándo lo seguirá haciendo?, pues los temores de una “trampa de liquidez” pueden comenzar a rondar en el mercado.

No hay comentarios: