martes, 24 de junio de 2008

¿Tiene sentido el subsidio a los camioneros?

Hace un par de semanas y luego de un paro de varios días, la autoridad decidió compensar al gremio de los camioneros con US$52 millones en beneficios tributarios para ayudarles a paliar el alza en el precio internacional de los combustibles. Esta alza en el precio internacional tiene una sola explicación: escasez del crudo, la que se produce por un exceso de demanda. La respuesta dada por la autoridad a esta alza ha sido la compensación a través de la inyección sistemática de recursos al fondo de estabilización. Esto tiene sentido si es que el alza del precio es transitoria. Al respecto, los resultados preliminares así lo señalan, pues se espera que a fines de 2009 su precio se normalice. Sin embargo, si se trata de analizar los efectos redistributivos de la medida, la discusión debe ser otra.

En general no es simple comprender el actuar de la autoridad, pues es fácil pensar que está beneficiando a "unos pocos" en desmedro de la gran mayoría, o que está "cediendo ante los grupos de presión", o que prefiere ayudar a este "grupo" y no a la clase media ni a los más pobres, por lo que es una mala medida en cuanto a "equidad" se refiere.

Sin embargo, quiero explicar, que lo que ha hecho la autoridad tiene mucho sentido y efectivamente ayuda a la clase media, a los más pobres y si bien, el efecto directo recae sobre los dueños de camiones, el indirecto se traslada a la clase media y a los más pobres, contribuyendo con la equidad.

Dos cosas son importante para comprender lo anterior. Por una parte, en la medida que el precio de los combustibles se incrementa lo hacen también los fletes y por tanto eso repercute en los bienes que consumimos, en particular sobre los alimentos. Así al menos funcionan los mercados competitivos. Sin embargo, que un mercado sea competitivo, no significa que se preocupe de los más pobres. Por lo tanto, si el gobierno paga una parte de este costo (alza internacional del precio del petróleo y como corolario de los fletes), los alimentos no suben tanto (menos inflación) y, es precisamente la inflación el flagelo más nefasto y regresivo, pues afecta en mayor medida a los más pobres y, es lo que está cuidando la autoridad.

Por lo tanto, el subsidio a los camioneros, tiene bastante sentido si lo miramos y entendemos bajo esta óptica y, considero que va por el camino correcto. La medida se debería traducir en menor inflación y por tanto en una ayuda poderosa para la clase media y en particular para los más pobres, que son quienes no pueden defenderse de ella y a quienes más afecta.

A partir de lo anterior, resulta relativamente simple extender el análisis para el subsidio al transporte público y a la parafina: Focalizar el gasto, así tenemos un Chile más justo y equitativo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que si se traspasara la rebaja de impto al consumidor final seria como indica el artículo, a mi juicio el problema radica en lo sgte:
1.- El gremio de los camioneros hace mucho rato que viene reclamando por el estrecho margen que tienen de utilidad, argumentando los altos costos que han debido soportar en los últimos años.
por lo tanto NO creo que traspasen totalmente la rebaja de Impto al consumidor final, sinó que harán utilidades con la rebaja.
2.- El gobierno Esperó a que un gremio suficientemente fuerte se sentara a negociar con la "pistola en la mesa" para acceder a una rebaja de impto, que en teoría debiera beneficiar a todos, y sacando cuentas rápidas creo que el fisco devuelve el impto debido a que el 19% de iva sobre un barril de USD135.00 es mucho pero mucho mas que el 19 % de un barril a USD 85.00. (Hace un año)
en definitiva creo que en la pasada ,la rebaja de impto entre iva y camioneros de por medio, se verá muy poco reflejada en la cta de supermercado a fin de mes.
Luis Cáceres Alvial

Anónimo dijo...

Creo que sólo se beneficia a los dueños de los camiones y aporta cero a la equidad.