martes, 10 de junio de 2008

El futuro de Codelco

Para nadie es un misterio que Codelco, la principal empresa de cobre del mundo, atraviesa por problemas de gestión (grasa) que de no resolverse en el corto plazo, le restarán competitividad y pondrán en serio riesgo su futuro, en particular en lo que se refiere al patrimonio nacional y bienestar de todos los chilenos.
Sin embargo, a mi juicio los problemas de gestión por los que atraviesa la empresa no son por falta de profesionales idóneos. Estoy cierto que existe una amplia gama de profesionales de primer nivel y que saben muy bien hacer las cosas. Sin embargo, también hay de los otros (que sobran) y que han ingresado por cuestiones que no vale la pena discutir en este artículo.

El problema de fondo por el que atraviesa la estatal es la falta de incentivos correctos, tanto para ellos como para sus ejecutivos. Así, la apertura en bolsa es una necesidad que se ha puesto encima de la mesa y se ha señalado que es urgente. Para atenuar el impacto que esta medida podría tener sobre sus trabajadores, se ha hablado de privatizar sólo una parte de la compañía. Algunos han señalado que un 20% sería suficiente, otros, por su parte, que al menos un 30%. De esta forma, se ha planteado que no se trata de una privatización propiamente tal, pues el mayor porcentaje (70% - 80%) seguirá en manos del Estado. Esto es sinónimo de inyección de eficiencia, competitividad y transparencia, han argumentado. El juicio anterior lo han sustentado en que una apertura en bolsa es deseable por al menos tres razones:

a) Al tener que responder a otros dueños distintos del Estado, permitirá que sea el mercado el que fiscalice la gestión de la empresa, premiándola o castigándola por sus decisiones, lo que se vería reflejado en el precio de la acción.
b) Se aseguraría un alineamiento de los objetivos, públicos y privados en maximizar la utilidad en beneficio de sus dueños: los inversionistas y todos los chilenos.
c) Le abre otras opciones de financiamiento que le permitirían financiar expansiones, exploraciones y nuevos proyectos que hoy no son posibles por las rigideces propias de una empresa pública.

El resultado de lo anterior sería un fuerte aumento en el flujo de recursos (basta ver el caso de Vale en Brasil), una inyección de eficiencia y competitividad que aumentaría el bienestar de todos los chilenos.

La pregunta de interés económico es si ¿es verdad que la privatización asegura esta mayor eficiencia? A mi juicio, NO. El proceso no es automático. Tampoco asegura mayor transparencia, ya que ésta dependerá, en última instancia, de lo que desee mostrar el directorio, pues existen muchos casos en los que el precio de la acción no refleja el verdadero valor de la compañía. Sin embargo, es cierto que una vez que el mercado reconoce ésto, se castiga con un menor precio de la acción.

Finalmente, mi propuesta va por un Codelco 100% estatal, pero con un gobierno coporativo bien armado. Con directores seleccionados por sus habilidades técnicas y profesionales y no por los colores políticos para "mantener los equilibrios". Mi sueño es algo así como un Codelco del tipo Banco Central, donde el directorio esté conformado por los mejores profesionales del mercado minero chileno y nadie ponga en duda su capacidad. Sin embargo, no puede ser autónomo (como lo es el BCCH), pues los recursos que maneja la minera son cuantiosos, y son - aunque sea una siutiquería - de todos los chilenos, por ello, debe rendir cuentas a una institución fiscalizadora.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Interezzante el artículo. Estaba ya extrañando las columnas semanales.