miércoles, 20 de agosto de 2008

Más información y más competencia: Menores tasas

La propuesta presentada por Hacienda que busca consolidar la información comercial de las personas a través de la creación de un Registro Central de Obligaciones Económicas ha incomodado y molestado al comercio. En efecto, el presidente de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) –Peter Hill-, ha señalado no estar de acuerdo con este proyecto pues considera que no será positivo para las personas, que el actual sistema ha funcionado bien por más de 80 años y que la nueva idea no significará menores tasas. La autoridad, por su parte, considera que la aprobación de este proyecto permitirá una rebaja de tasas, en particular para aquellas personas que sean buenas pagadoras.

Actualmente los bancos están obligados a proveer información consolidada (deuda vigente y vencida) de sus clientes. El proyecto, en su esencia, propone extender esta obligación a cooperativas, comercio y cajas de compensación.

El mercado chileno del crédito es atractivo. Los números muestran que en 2007, existían alrededor de 8.5 millones de tarjetas operando, que se traducían en US$ 8.500 millones en transacciones. De éstas, el retail captaba cerca del 60%.

A partir de estos antecedentes, las preguntas de interés económico son: ¿Cómo es posible que los bancos, instituciones expertas en crédito, sólo capten el 40% del mercado? ¿Existe algún problema con el sistema actual? Por último, ¿es verdad que de transparentarse el sistema se observará una rebaja de tasas?

Comencemos aceptando que ese 60% significa que gracias al comercio y al retail un gran número de personas hoy tiene acceso al crédito y, que en su mayoría, se trata de personas de bajos ingresos que no pudieron obtener financiamiento en un banco, pese a ser buenos pagadores y tener un pasado intachable. Esta imperfección del mercado financiero se explica porque los retailers no están obligados a transparentar la información comercial, lo que hace que el banco sea miope y, por tanto, no vea el verdadero perfil de estas personas. Por eso no les pudo prestar.

Esta asimetría en la información financiera, se traduce en que este grupo, en su mayoría pobres, si bien accede a créditos -en casas comerciales-, lo hace a tasas cercanas al 50% anual. ¿Lo considera usted justo? A mi juicio, no lo es. Sin embargo, el retailer puede hacerlo, pues sabe que son buenos pagadores y más aún, que el banco no les presta.

Por lo tanto, el proyecto presentado por Hacienda claramente va en la dirección correcta, pues permitirá corregir la asimetría actualmente existente, le inyectará mayor competencia al sistema y, este grupo de personas, “pobres, honradas y buenas pagadoras”, podrán acceder a tasas más competitivas para sus créditos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Notable el artículo. Se agradece la claridad.