Por otro lado, nuestro país, debido a su rápido crecimiento económico, está consumiendo mucha mas energía que hace 10 años. En efecto, si en 1998 el consumo se acercaba a los 30.856 GWh en 2006 éste era de 50.260 GWh, vale decir, el consumo ha crecido en más de un 60% (Ver Tabla N°1). Como consecuencia, se ha tenido que duplicar la generación de energía para satisfacer la creciente demanda, pasando de una generación de 33.007 GWh a 53.501 GWh en el mismo periodo. Aún más, la evidencia disponible señala que dado el crecimiento económico experimentado por Chile, cada 8 años se ha tendido a duplicar la producción de energía.
Lo anterior, nos lleva a pensar que para seguir por la misma senda de crecimiento y lograr ser un país desarrollado, algo tenemos que hacer respecto a la energía. En este sentido, es urgente buscar otras fuentes no sólo eficientes, sino que sustentables para satisfacer la creciente demanda, pues nuestro actual sistema no es suficiente.

En este ambiente de urgencia, es que la energía atómica o nuclear ha tomado mucha fuerza. Así, hemos mirado a Francia como el modelo a seguir, pues los franceses proveen de energía a varios países de Europa. Japón y Australia se han seguido también, de hecho con Australia se ha firmado un protocolo de acuerdo, la llamada "Declaración de intenciones para la negociación de un memorándum de entendimiento sobre cooperación nuclear", que en esencia supone apoyo en la investigación, fabricación, desarrollo y producción de energía atómica en Chile.
Entonces, la pregunta que cabe hacerse aquí es si ¿es posible cosntruir una central nuclear en Chile?, ¿estará nuestra mano de obra preparada para operar un reactor atómico?
A mi juicio, al menos tres razones hacen pensar que no es un solución viable en al menos 30 ó 40 años, a pesar de que algunos piensan que es el mejor camino, creo que los riesgos asociados (costos) superarían con creces los beneficios que ésta posiblemente traería.
Veamos:
1) Chile es un país sísmico, por lo que independiente del lugar en que se instale el reactor nuclear, el riesgo de un temblor o terremoto fuerte estará con los consecuentes peligros para las sociedades aledañas y el medioambiente que rodea a la central.
2) Nuestra población es pésima para seguir instrucciones. ¿Se imaginan a un Homero Simpson manejando una central en Chile? Frases como “ya sé jefe”, “no se preocupe, si lo vi el oro día…”, o “cómo era esta cosa… el botón rojo o el verde”, en fin, si esa es nuestra forma de trabajar y ha sido así por generaciones, ¿por qué podría cambiar “automáticamente” con una central nuclear? Además, es común que cuando compramos una cámara de video, equipo de música, televisor nuevo, o lo que sea, nunca leemos las instrucciones, al contrario, lo primero que hacemos es precisamente prender el equipo y aprender la tun-tun!… Por lo tanto, si nunca hemos seguido instrucciones, ¿por qué las seguiremos en una central nuclear?
En una central atómica la rigurosidad en seguir las instrucciones, el preguntar cuando se debe preguntar, el leer y comprender lo que hay que hacer, exigen un recurso humano ultra calificado (como el japonés, australiano o francés….por ejemplo), que creo no se encuentra en Chile.
3) Por último, en el mundo se ha tendido a detener la construcción de centrales nucleares (Estados Unidos, Corea del Norte). ¿No será una señal para Chile? Por otro lado, ¿Que sucederá con las partículas radiactivas?, ¿Dónde se enterrarán? Si hay problemas y nadie quiere que se instale una antena para celulares, menos que boten la basura cerca, existirá alguna comunidad que desee que entierren los deshechos en el "patio trasero" de su casa?
En resumen, por estas razones creo que en nuestro país no es posible pensar en energía nuclear por el momento. Tal vez, en la medida que mejore la calidad de nuestra mano de obra se podría pensar como una alternativa viable, pero haciéndonos cargo de que seremos siempre un país sísmico, lo que necesariamente exigirá manejar y administrar eficientemente esos riesgos.


