jueves, 30 de abril de 2009

¿Qué se viene para el precio del cobre?

La fuerte contracción en la actividad de las principales economías del mundo ha llevado a un deterioro sistemático del precio de las materias primas y, el cobre no ha sido la excepción. En efecto, entre abril y diciembre de 2008, la libra de cobre perdió cerca del 65% de su valor, pasando de 393.94 centavos a 139.94 centavos de dólar . En términos reales , el precio actual del cobre es similar al promedio mostrado en 2004 y no muy superior al promedio exhibido entre 1986 y 1998.

Por otro lado, no cabe duda que la fuerte caída experimentada por el precio del cobre en los últimos meses de 2008 tiene consecuencias macroeconómicas importantes. Por una parte, está la disminución del valor en las exportaciones y el consecuente deterioro de la balanza comercial, por otra está el impacto sobre la recaudación fiscal. No obstante, el impacto del cobre sobre la economía chilena va más allá de los factores macroeconómicos. La caída en el precio del último período, tiene también efectos relevantes a nivel de la firma individual y, como corolario, en los sectores productivos no mineros. Así por ejemplo, de acuerdo a lo que señalan Engel & Valdés, un aumento de 10% en el precio del commodity produce una desviación positiva en el PIB efectivo no minero respecto de su tendencia en aproximadamente un 0.5%.

En cuanto a la evolución del precio del commodity, entre enero y abril de 2009, éste se ha ubicado en el rango 150-200 centavos de dólar por libra y existe alta incertidumbre respecto a su tendencia futura. Pero, qué se puede esperar para el precio del cobre para 2009 y 2010. El pronóstico de los analistas para estos dos años es de 160 y 150 centavos de dólar, respectivamente.

Analizando la evolución de la producción industrial de los países del G-7, los inventarios y la evolución del tipo de cambio, se ha hecho una estimación del precio del commodity desde 2009:I a 2010:IV. Los resultados señalan que el precio del cobre exhibirá un deterioro paulatino durante 2009, transitando desde los 162.6 centavos de dólar/libra en el primer trimestre a los 131.7 centavos de dólar/libra en el cuarto trimestre. Para 2010 el modelo recoge muy bien el mejoramiento en la producción industrial, lo que se refleja en una estabilización del precio real del cobre en torno a los 135-140 centavos de dólar/libra exhibiendo un repunte a partir del cuarto trimestre del próximo año. Con todo, el precio nominal del cobre se ubicaría entre los 153-160 y los 136-155 centavos de dólar/libra entre 2009 y 2010, respectivamente (Ver Gráfico).

miércoles, 15 de abril de 2009

¿Qué viene para la Política monetaria?

Las últimas cifras del IMACEC (-3.9%) de febrero, sumado a los pobres resultados exhibidos por las cifras de consumo, exportaciones, producción industrial – que es parte del costo de ser una economía pequeña y abierta-, llevó a que el Banco Central de Chile bajara nuevamente la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 50 pb para situarla en 1.75 (similar a la existente a mediados de 2004). Esta decisión ha abierto un interesante debate entre los economistas, principalmente por el fuerte aumento de las tasas largas gatillado por la mayor emisión de bonos corporativos. Por un lado se encuentran aquellos que creen que aún hay espacios para seguir bajando la tasa, por otro, los que creen que las “municiones” del Central ya se han agotado y quedan muy pocos espacios para seguir recortando la tasa de interés. Mi intuición es que por ahora hay que esperar y dejar que actúen los mecanismos de transmisión de la PM, pues como es sabido y existe consenso en la profesión, tienen un fuerte rezago. Sumado a ello, aún falta esperar que las políticas “Pro crédito” impulsadas por Hacienda hace algunas semanas hagan lo suyo.

Sólo una vez que estos mecanismos (impulso monetario y fiscal) han actuado sobre la actividad económica se debe evaluar futuras acciones. Si en ese momento se concluye -en base a la evidencia de los datos-, que éstas no han sido suficientes, sólo ahí y no antes, se debería evaluar nuevas rebajas de tasas o nuevos impulsos fiscales vía aumento del gasto público o rebajas impositivas.

La experiencia y la evidencia nos han enseñado que sobrereaccionar y sobremedicar no son la mejor "prescripción" para una economía enferma, ya que puede suceder que finalmente el remedio sea peor que la enfermedad.

miércoles, 8 de abril de 2009

IMACEC y desempleo

Las últimas cifras del Imacec fueron realmente malas. Si bien no son sorprendentes, pues la mayoría de los agentes había anticipado una cifra baja para el mes de febrero (por un tema de días hábiles, porque era un período de vacaciones y porque se debería sentir el efecto de la desaceleración de fines de 2008), los meses siguientes no se vislumbran mejores. De hecho, el mercado está anticipando un PIB negativo que fluctuaría entre -0.5 y -2.2 para 2009, muy distinto del optimista 1.0% esperado por la autoridad.

¿Pero qué impactos podría tener una contracción de la actividad? Evidentemente la mala noticia es para el empleo y, en particular para aquellos que buscan empleo por primera vez! Las cifras indican que el desempleo podría alcanzar tasas cercanas a 12% (Ver en este mismo blog artículo “Notas sobre el desempleo” de enero de 2009). Pero números más o números menos, un 12% de desempleo significa alrededor de 900 mil personas desempleadas!!! Peor aún, detrás de esas personas hay familias, por lo que los que se verían perjudicadas son alrededor de 3.6 millones de personas (asumiendo familia compuesta por 2 hijos y una madre), o sea, uno de cada cuatro chilenos se vería afectado por el desempleo!

Hoy más que nunca es urgente implementar los planes de emergencia anunciados por la autoridad. En particular aquellos orientados a las inversiones en obras públicas, capaces de absorber elevados números de mano de obra.

miércoles, 1 de abril de 2009

¿Farmacia estatal es la solución?

A propósito del caso de colusión de las farmacias, varias voces han salido a defender la postura de una mayor regulación por parte de la autoridad a los precios que fijan las farmacias (¿control de precios?) o definitivamente han solicitado la creación de una farmacia estatal.

Ambas posturas, si bien parecen atractivas y de buen corazón, lamentablemente carecen de sentido económico. Ya sea si el camino propuesto es la fijación de precios o la creación de una farmacia estatal para reducir los precios de los medicamentos, ambas propuestas pueden tener efectos nefastos sobre la salud de los chilenos.

El precio es una señal, que le indica a los consumidores cuánto tendrán que pagar por un bien/servicio y simultáneamente le dice a los productores cuánto van a recibir por éste. Evidentemente si el precio se ubica por sobre el costo, se generan incentivos para que los productores produzcan más bienes, si se establecen precios máximos, éstos se ubicarán por debajo del precio de equilibrio (por eso es máximo), desincentivando la producción y el desarrollo de nuevos bienes, fomentando la aparición de mercados negros y perjudicando a los consumidores.

En el caso de los medicamentos, la fijación de precios provocará un desincentivo a la investigación y búsqueda de nuevos y mejores medicamentos. Efectivamente es muy probable que la producción de un nuevo componente activo cueste unos pocos pesos, sin embargo el proceso de investigación y desarrollo requerido para su descubrimiento pudo muy bien ser millonario. Si se fijan precios, entonces, se desincentiva la creación y búsqueda de nuevos medicamentos. Así, probablemente nunca encontraremos una cura para el cáncer, para el Sida y para un sinfín de enfermedades que nos afectan.

Si lo que la gente quiere es nuevas y mejores medicinas a “precios razonables” en un mundo en que además sabemos que los virus van mutando y cada vez se vuelven más agresivos, lo que se requiere es una industria farmacéutica más competitiva y rentable, pues en la medida que un medicamento se masifica y se incrementa su producción se “vuelve” más accesible. Ahora bien, si la preocupación de las autoridades y parlamentarios es la población de bajos recursos, lo que se requiere es un fortalecimiento de la red asistencial de salud, de modo de asegurar - con mayores fondos públicos!!-, el acceso a estos medicamentos de los sectores más vulnerables del país.

Promover una farmacia estatal o amenazar con fijar precios para que “los más pobres” puedan comprar sus remedios frena la investigación, ahuyenta el talento científico y desincentiva las inversiones, perjudicando a todos los chilenos!

Obviamente la colusión de precios entre las cadenas de farmacia y los laboratorios es un hecho censurable y debe ser castigado por las autoridades competentes por atentar contra la libre competencia, pero promover una farmacia estatal en vez de solucionar las cosas, acarrea un nuevo problema.