La ciudad de San Gregorio era ciertamente famosa. No se caracterizaba por ser bella ni ordenada, tampoco en ella existían grandes castillos, ni edificios famosos o museos magníficos. Tampoco se caracterizaba por fuentes de aguas multicolores o catedrales góticas al estilo de Notre Dame. No había nacido ni vivido algún artista, poeta, escritor o economista notable. Nunca, hasta donde se sabía, había sido sitiada por ejércitos enemigos, ni menos atacada por algún dragón de 4 cabezas; tampoco tenía historia de grandes batallas ni ejércitos gloriosos. Su fama, no obstante se debía a sus NUECES.
Las nueces habían hecho famosa a la ciudad en todo el país. Desde el norte hasta el sur, pasando por el centro y recorriendo de este a oeste, todos reconocían las nueces de San Gregorio. Su sabor, calidad y aroma eran características.
En la ciudad existían cuatro grandes productores de nueces, quienes a punta de esfuerzo, trabajo, emprendimiento, disposición a correr riesgos y visión de futuro habían consolidado la industria. La que daba empleo y había permitido que la calidad de vida de todos sus habitantes mejorara considerablemente en los últimos 15 años. En general, la mayoría de sus habitantes estaban, directa o indirectamente, relacionados con la industria de nueces. Todos estaban orgullosos de pertenecer a esta industria y sobretodo de ser "sangregorinos", pues habían contribuido a posicionar las nueces como las mejores del país y a San Gregorio como una ciudad modelo.
A la medida que la ciudad creció y se fue haciendo más próspera comenzaron a llegar habitantes de otras ciudades, atraidos principalmente por la alta calidad de vida, estatus y prestigio que podrían alcanzar al vivir en San Gregorio. Se ubicaron principalmente en la periferia con la intención de encontrar trabajo en la industria de nueces. Lamentablemente no había para todos. Así surgió un sector más pobre y la sociedad de San Gregorio los comenzó a ver de manera regular, marchando por las calles de la ciudad, exigiendo trabajo y una mayor "responsabilidad social" de parte de la autoridad.
El alcalde al ver que si no hacía algo corría el gran riesgo de no ser reelecto, decidió entregarles unos terrenos municipales junto a unos no despreciables subsidios para que plantaran nogales en ellos. Así contribuiría a que este grupo de personas saliera de su pobreza y como las nueces de San Gregorio gozaban de prestigio, la venta estaba asegurada.
Los nogales crecieron, pero estos nuevos “microempresarios” no conocían el manejo del negocio. No bastaba con plantar nogales, sino que además había que ser muy riguroso en la desinfección, control y seguimiento, única forma de evitar las plagas. Ellos lo sabían, pero no estuvieron dispuestos a pedir un crédito, pues notaron que una parte de sus ingresos se les iría en pagarlo. El alcalde, por su parte, señaló que era muy costoso, pues consideró que ya había hecho demasiado con gestionarles los terrenos y entregarles el subsidio.
Finalmente estos nuevos nogales se infectaron. Sus hojas se cayeron y sus frutos se perdieron. No dieron nuez alguna. Rápidamente la plaga se expandió a los demás nogales de San Gregorio y la industria no fue capaz de satisfacer la demanda. Su producción cayó drásticamente a cero nueces. Así, el país entero se vio sin la posibilidad de disfrutar las increíbles nueces de San Gregorio y sus habitantes de la magnífica oportunidad que les reportaba la industria.
La visión de corto plazo del alcalde, unido a la decidia y autocomplacencia de la comunidad local para evitar el subsidio y el mínimo esfuerzo de los nuevos microempresarios dio como resultado la catástrofe para San Gregorio. ¿Quién pago las consecuencias? Como siempre ha sido, es y seguirá siendo: PAGÓ MOYA!!!!
Bueno, la realidad de los programas especiales para trabajadores de esta universidad, es que ha estado subsidiando a “nuevos ingenieros comerciales”, quienes con el mínimo esfuerzo obtienen -¿compran?- el título de Ingeniero Comercial que a todo estudiante normal le CUESTA 5 AÑOS! La “plaga” se está expandiendo rápidamente. Cada año el puntaje de ingreso del último matriculado a la carrera diurna va cayendo. Lo mismo sucede en los rankings ínter universidades. El beneficio que daba el ser una universidad estatal, de prestigio y larga tradición está siendo aprovechado – y muy bien - por estos “nuevos” ¿¿Ingenieros Comerciales??, quienes rápidamente ascienden en sus empresas, encuentran un trabajo mejor o reciben una importante mejora en sus ingresos.
El costo, sin embargo, está cayendo en todos los Moyas que asisten regularmente a clases en la jornada diurna. La intuición aquí es directa: encontrar empleo una vez egresados les llevará más tiempo y, de hacerlo será a un cargo inferior, tanto en exigencia, responsabilidades, desafíos y, obviamente, en renta. Muy distinto al que puede acceder y está disponible para cualquier Ingeniero Comercial egresado de la Universidad Adolfo Ibáñez, Universidad Católica de Valparaíso, U. de Viña del Mar, Universidad Técnica Federico Santa María, etc.
martes, 19 de diciembre de 2006
viernes, 1 de diciembre de 2006
Mitos y Realidades de la Flexibilidad Laboral
Éscuchaba con atención al señor Martínez y al señor Escalona, que mayor flexibilidad laboral es sinónimo de menores salarios, menor desempleo y mayor desprotección. Veamos cada una de estos "temores":
¿Menores Salarios?
Primero, la labor de los sindicatos es conseguir una mayor protección a sus miembros, en este sentido, el sindicato que preside el señor Martínez, que es el más grande a nivel nacional (la CUT), tiene, sin duda ese objetivo, pues mientras más alto sea el salario mínimo, mayores dificultades tienen las empresas en contratar nuevos trabajadores, de modo que más protección tienen los afiliados al sindicato. Por otro lado, si el salario es mínimo, por definición se encuentra por sobre el salario de equilibrio, lo que significa que tenemos un exceso de oferta por trabajo. El resultado: desempleo. Luego, mientras más alto el salario mínimo, mayor es el desempleo.
Pero, la flexibilidad no es sinónimo de menores salarios, sino que significa salarios proporcionales a las horas trabajadas, que dada la legislación vigente (salario mínimo) hoy no se pueden contratar. ¿Cuántas personas que llevan más de 6 meses sin empleo estarían más que felices si las contrataran al menos por un par de horas a la semana? Hoy las empresas prefieren solucionar sus necesidades "extras" dando más horas a sus trabajadores, pero no contratando más. Por tanto, mayor flexibilidad significa más empleo y no menores salarios.
¿Más Desprotección?
Insisto en que el rol del sindicato es proteger a sus miembros, luego, ellos buscaran que el salario mínimo sea lo más alto posible de modo de generar barreras de entrada (a los nuevos trabajadores no afiliados) lo más alto posibles. Luego, mayor flexibilidad no significa mayor desprotección, sino que un salario mínimo alto o un mínimo de horas contratadas si es sinónimo de desprotección PARA TODOS AQUELLOS QUE NO SE ENCUENTRAN AFILIADOS AL SINDICATO CUT!!!
Entonces, mayor flexibilidad laboral es urgente para alcanzar mayores niveles de empleo de nuestra fuerza laboral o lo que es lo mismo, menores tasas de desempleo. Sin duda que los temores que mencionan los señores Martínez y Escalona son sólo mitos y no realidades de un proyecto que de no aprobarse perjudicaría a los muchos "Moyas" que existen en nuestro país. Pues algo que si es realidad es que luego de la crisis de 1998 el desempleo en Chile pasó de tasas por sobre el 6% a tasas superiores al 8%.
¿Menores Salarios?
Primero, la labor de los sindicatos es conseguir una mayor protección a sus miembros, en este sentido, el sindicato que preside el señor Martínez, que es el más grande a nivel nacional (la CUT), tiene, sin duda ese objetivo, pues mientras más alto sea el salario mínimo, mayores dificultades tienen las empresas en contratar nuevos trabajadores, de modo que más protección tienen los afiliados al sindicato. Por otro lado, si el salario es mínimo, por definición se encuentra por sobre el salario de equilibrio, lo que significa que tenemos un exceso de oferta por trabajo. El resultado: desempleo. Luego, mientras más alto el salario mínimo, mayor es el desempleo.
Pero, la flexibilidad no es sinónimo de menores salarios, sino que significa salarios proporcionales a las horas trabajadas, que dada la legislación vigente (salario mínimo) hoy no se pueden contratar. ¿Cuántas personas que llevan más de 6 meses sin empleo estarían más que felices si las contrataran al menos por un par de horas a la semana? Hoy las empresas prefieren solucionar sus necesidades "extras" dando más horas a sus trabajadores, pero no contratando más. Por tanto, mayor flexibilidad significa más empleo y no menores salarios.
¿Más Desprotección?
Insisto en que el rol del sindicato es proteger a sus miembros, luego, ellos buscaran que el salario mínimo sea lo más alto posible de modo de generar barreras de entrada (a los nuevos trabajadores no afiliados) lo más alto posibles. Luego, mayor flexibilidad no significa mayor desprotección, sino que un salario mínimo alto o un mínimo de horas contratadas si es sinónimo de desprotección PARA TODOS AQUELLOS QUE NO SE ENCUENTRAN AFILIADOS AL SINDICATO CUT!!!
Entonces, mayor flexibilidad laboral es urgente para alcanzar mayores niveles de empleo de nuestra fuerza laboral o lo que es lo mismo, menores tasas de desempleo. Sin duda que los temores que mencionan los señores Martínez y Escalona son sólo mitos y no realidades de un proyecto que de no aprobarse perjudicaría a los muchos "Moyas" que existen en nuestro país. Pues algo que si es realidad es que luego de la crisis de 1998 el desempleo en Chile pasó de tasas por sobre el 6% a tasas superiores al 8%.
miércoles, 29 de noviembre de 2006
¿Precios contracíclicos?: Evidencia para Chile
Sin importar si el enfoque es neokeynesiano o monetarista los precios por lo general son procíclicos, de modo que la idea de una curva de Phillips en el corto plazo es, en general aceptada por la mayoría de los economistas. Sin embargo, cuando Kidland y Prescott analizan los ciclos económicos y evalúan el comportamiento de los precios, llegan a la conclusión de que éstos son contracíclicos. Es decir, cuando la economía se está expandiendo los precios están cayendo por debajo de la tendencia. La intuición aquí es directa: si el producto aumenta y los precios caen se trata de un shock de oferta.
Entonces, lo que hay son “ciclos de shocks de oferta”. Así, cuando la economía anda bien los precios crecen menos, lo que permitiría demostrar que no es la demanda la que provoca los cambios en el corto plazo, luego, no existe una curva de Phillips.
Este comportamiento contracíclico de los precios es relativamente simple explicarlo para una economía como la chilena, altamente dependiente del precio del cobre, ya que si se genera un exceso de demanda mundial del mineral que presiona los precios al alza, trae consigo una mayor entrada de divisas, lo que provoca una caída del tipo de cambio y como resultado los precios caen. Por lo tanto, en una economía como la chilena los precios serán, en general contracíclios. De hecho, la evidencia apoya dicha tesis, pues cuando se analiza el comportamiento de los precios (medidos por el IPC) versus el comportamiento de la actividad (medido por el índice mensual de actividad económica), la correlación es significativa y negativa. Sin embargo, lo anterior no es necesariamente igual para una economía como la de Estados Unidos o para una economía que opera bajo un esquema de meta de inflación.
Siguiendo a Friedman, este comportamiento contracíclico lo podemos explicar, ya sea por una cuestión puramente estadística o por un problema de capacidad o lentitud de reacción de los precios frente a la actividad.
La primera explicación sugiere que el producto real, el producto nominal y los precios no son estadísticamente independientes, de modo que cuando se produce un shock en los precios cae el ingreso y como resultado cae el producto, luego, la relación es negativa. Es preciso señalar, sin embargo, que este análisis se hace para las variables en niveles y no para los componentes cíclicos que es lo que hacen Kidland y Prescott. Por otro lado, la segunda explicación, se refiere al hecho de que los precios tardan mas en reaccionar, pues cuando crece el producto, los precios se mueven lentamente y, en la medida que este cambio se traspasa a ingreso, los precios se comienzan a mover más rápido y lo contrario sucede con el producto.
En resumen, la evidencia apoya la idea de un comportamiento contracíclico de los precios para una economía como la chilena en el período 1996-2006. Por lo que podemos decir que esta relación positiva entre producto y precios es más que compensada por la lentitud en la reacción de éstos a los movimientos en el ingreso nominal. Entonces, sólo podremos esperar correlaciones positivas si las perturbaciones sobre el ingreso son lo suficientemente importantes de modo que superen tanto el efecto estadístico antes mencionado y las fuerzas que hacen que la relación sea negativa.
Entonces, lo que hay son “ciclos de shocks de oferta”. Así, cuando la economía anda bien los precios crecen menos, lo que permitiría demostrar que no es la demanda la que provoca los cambios en el corto plazo, luego, no existe una curva de Phillips.
Este comportamiento contracíclico de los precios es relativamente simple explicarlo para una economía como la chilena, altamente dependiente del precio del cobre, ya que si se genera un exceso de demanda mundial del mineral que presiona los precios al alza, trae consigo una mayor entrada de divisas, lo que provoca una caída del tipo de cambio y como resultado los precios caen. Por lo tanto, en una economía como la chilena los precios serán, en general contracíclios. De hecho, la evidencia apoya dicha tesis, pues cuando se analiza el comportamiento de los precios (medidos por el IPC) versus el comportamiento de la actividad (medido por el índice mensual de actividad económica), la correlación es significativa y negativa. Sin embargo, lo anterior no es necesariamente igual para una economía como la de Estados Unidos o para una economía que opera bajo un esquema de meta de inflación.
Siguiendo a Friedman, este comportamiento contracíclico lo podemos explicar, ya sea por una cuestión puramente estadística o por un problema de capacidad o lentitud de reacción de los precios frente a la actividad.
La primera explicación sugiere que el producto real, el producto nominal y los precios no son estadísticamente independientes, de modo que cuando se produce un shock en los precios cae el ingreso y como resultado cae el producto, luego, la relación es negativa. Es preciso señalar, sin embargo, que este análisis se hace para las variables en niveles y no para los componentes cíclicos que es lo que hacen Kidland y Prescott. Por otro lado, la segunda explicación, se refiere al hecho de que los precios tardan mas en reaccionar, pues cuando crece el producto, los precios se mueven lentamente y, en la medida que este cambio se traspasa a ingreso, los precios se comienzan a mover más rápido y lo contrario sucede con el producto.
En resumen, la evidencia apoya la idea de un comportamiento contracíclico de los precios para una economía como la chilena en el período 1996-2006. Por lo que podemos decir que esta relación positiva entre producto y precios es más que compensada por la lentitud en la reacción de éstos a los movimientos en el ingreso nominal. Entonces, sólo podremos esperar correlaciones positivas si las perturbaciones sobre el ingreso son lo suficientemente importantes de modo que superen tanto el efecto estadístico antes mencionado y las fuerzas que hacen que la relación sea negativa.
martes, 28 de noviembre de 2006
Ciclos, precio del cobre y activos contingentes
Volatilidad no es tan sólo una característica importante del precio del cobre, es definitivamente su mejor definición. De hecho, en el período 1850 – 2005, la desviación simple es del orden del 58%, con alzas superiores al 75% en algunos años y bajas por sobre el 45% en otros.
Junto a esta gran volatilidad, el cobre es el recurso natural más importante de nuestro país y hace importante a Chile en el contexto mundial. Según datos de Cochilco, nuestro país produce alrededor del 35.5% del total mundial, con 5.320,5 miles de tonelada métricas de cobre fino al año (2005). Pero, no sólo es el primer productor mundial, sino que de acuerdo a datos de Codelco, nuestro país cuenta con casi el 40% de las reservas del mineral conocidas en el planeta. Por otro lado, el cobre representa la mayor fuente de divisas para el país. En este sentido, el año 2005 las exportaciones del mineral generaron ingresos por US$18,305 millones, lo que significa un 26,4% más que en 2004 y un salto de casi un 135% respecto al año 2003. El resultado, la mayor expansión fiscal de los últimos 17 años, con un incremento del 8.9% respecto a este año.
... continuará
Junto a esta gran volatilidad, el cobre es el recurso natural más importante de nuestro país y hace importante a Chile en el contexto mundial. Según datos de Cochilco, nuestro país produce alrededor del 35.5% del total mundial, con 5.320,5 miles de tonelada métricas de cobre fino al año (2005). Pero, no sólo es el primer productor mundial, sino que de acuerdo a datos de Codelco, nuestro país cuenta con casi el 40% de las reservas del mineral conocidas en el planeta. Por otro lado, el cobre representa la mayor fuente de divisas para el país. En este sentido, el año 2005 las exportaciones del mineral generaron ingresos por US$18,305 millones, lo que significa un 26,4% más que en 2004 y un salto de casi un 135% respecto al año 2003. El resultado, la mayor expansión fiscal de los últimos 17 años, con un incremento del 8.9% respecto a este año.
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