miércoles, 12 de diciembre de 2007

Los enredos de la subcontratación

Las líneas que publico a continuación fueron escritas el día miércoles 14 de mayo de 1997 en el Diario La Época por el ex senador Jorge Lavandero. A mi juicio es un interesante artículo en que anticipa los efectos de la externalización indiscriminada y sin control de mano de obra, desarrollada por la principal minera estatal a partir de 1996.

El mercado es una realidad y, al parecer, es el vehículo más efectivo en la asignación de recursos. No obstante, adolece de imperfecciones insalvables: el mercado no produce equidad, no distribuye equitativamente el producto del esfuerzo colectivo.

El debate público que se ha abierto en torno a CODELCO, que afecta el normal funcionamiento de sus organizaciones sindicales, es sintomático de la mentalidad imperante en algunos altos círculos oficiales.

Con el despido de los trabajadores de CODELCO, bajo el artilugio de tentadores planes de egreso, solo se pretende el reemplazo indiscriminado de mano de obra, por la contratación de terceros. Así la empresa cuprífera se comienza a llenar de empresas contratistas con mano de obra barata.

Sin embargo, lo anterior no significa una reducción de costos que justifique esta política aberrante, por decir lo menos, porque son los dueños de estas empresas contratistas los que se están lucrando con CODELCO.

Como para creer en el diablo, porque esto sucede en una empresa que es de todos los chilenos y bajo el gobierno de la Concertación, que tiene como norte el crecimiento con igualdad.

Nada parece importarle a los máximos ejecutivos de la cuprífera estatal, y especialmente a su Presidente Ejecutivo, la experiencia de las empresas de esta envergadura en Europa y EE.UU.

Por cierto, en Europa se dieron cuenta a tiempo que la utilización indiscriminada de empresas externas puede poner en jaque a la empresa principal, por dos razones que son fundamentales: una es que, más temprano que tarde, los trabajadores externos terminan por organizarse para exigir el respeto a sus derechos laborales y no continuar prestándose para el enriquecimiento de empresarios, que generalmente están emparentados con los mismos Ejecutivos y Directores de las grandes empresas. El agravante radica en que estos trabajadores externos organizados pueden llevar a la debacle a la empresa principal, porque la camiseta que tienen puesta es otra. Es decir en la reclamación de sus legítimos derechos, para nada les importará las pérdidas que sus acciones de protesta puedan significar para la empresa principal. Es esta la lección que sacaron a tiempo las grandes empresas europeas, limitando a un 40% la contratación de servicios en el mercado externo. En EE.UU. no aprendieron de esta lección y en este año ya van tres grandes empresas mineras que debieron cerrar sus operaciones por las pérdidas que les generaron las huelgas de trabajadores organizados de empresas externas. Curiosamente dos de ellas están relacionadas con el rubro de la producción de cobre. La segunda razón es que los legisladores procurarán siempre asegurar el respeto a los derechos de los trabajadores y gradualmente irán legislando en función de asegurar los derechos salariales, previsionales y de salud de los trabajadores de un estado de derecho.

En CODELCO no les interesa aprender esta lección, más parecen interesados en llevar adelante una política que a futuro puede beneficiarles, porque están abriendo las puertas que posteriormente les permitirán a ellos mismos como nuevos empresarios ofrecer el concurso "de sus mejores ofertas".

No será extraño ver en unos años más a la cabeza de esta empresas externas de CODELCO a ex Ejecutivos de la misma Corporación. No será extraño ver cómo los trabajadores de empresas externas comienzan a unirse y a fortalecerse en las mismas luchas que otrora dieron los mineros de CODELCO para defender sus legítimos derechos. Porque las conquistas de que gozan actualmente los trabajadores del cobre, bien lo saben ellos, les costaron "sangre, sudor y lágrimas". No será extraño constatar grandes pérdidas del patrimonio nacional, por ejecutivos irresponsables que no han querido regular hoy el crecimiento de los servicios de terceros, para evitar que mañana los trabajadores de esas empresas externas pongan en jaque el desarrollo de la principal empresa del Estado.

Para cuando todo esto comience a suceder, ojalá alguien haya guardado este artículo, para enrostrárselo a esos ejecutivos que están abriendo un camino para repartirse mañana un codiciado botín.

Ojalá alguno de estos ejecutivos llegue algún día a entender lo que hizo. Será cruel, sin duda. Pero la vergüenza que sentirá es mil veces más digna que su alegría de ahora.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

¿Chile líder en Educación?

Cuando salí hoy del Metro y caminaba hacia mi trabajo, me detuve a ver un titular que me sorprendió. En la portada de un diario se destacaba “Chile líder en educación”. Miré otro y también muy destacado se anunciaba “Chile lidera alza en prueba Pisa de Lectura...”. En general, me pude dar cuenta que los resultados obtenidos por nuestros estudiantes en la prueba PISA eran destacados con bastante orgullo en la gran mayoría de los diarios nacionales. Algo similar sucedió anoche cuando miré los noticieros de los canales de televisión.

Seguí caminando y recordé cuando era niño y jugaba fútbol con mis amigos de barrio. Eran largas tardes jugando tiempos de 1 hora y media por lado. Después de los partidos soñábamos con ser profesionales y jugar algún día en la Católica, la Chile o el Colo-Colo. Nuestros ídolos de esos tiempos eran Juan Carlos Orellana (el zurdo de Barrancas), Jorge “Mortero” Aravena, Carlos Cazely, Miguel Ángel Neira, Juvenal “Huaso” Vargas, entre otros. Sin embargo, no recuerdo que ninguno de mis amigos haya soñado en jugar en el Cultural Doñihue, Deportivo Iberia o en el Malleco Unido. Hoy, si bien ninguno de mis amigos es futbolista, todos son exitosos profesionales.

Volviendo a los resultados del Programme for Indicators of Student Acvievement o prueba PISA - por sus siglas en inglés - creo que hay que mirarlos con mayor detención y atención evitando caer en festejos apresurados que nos pueden llevar a la autocomplacencia.

Si bien, superar en ciencias, lenguaje y matemáticas a Brasil y Argentina no es un tema menor y es señal de que en materia educacional estamos por un buen camino, aún queda un amplio espacio por mejorar y recorrer. En suma, no podemos estar satisfechos.

Los resultados muestran que los estudiantes chilenos obtuvieron apenas 438 puntos en ciencias, 442 en lenguaje y 411 en matemáticas colocándonos por sobre el promedio latinoamericano que se ubicó en los 408, 403 y 394 puntos respectivamente. Sin embargo, esta comparación es un ejercicio bastante poco exigente, donde el esfuerzo requerido es mínimo. Ya que si consideramos que el promedio de los países de la OECD, vemos que éste fue de 500 puntos en ciencias, 498 en lenguaje y 492 en matemáticas. Luego, estamos muy lejos del mundo desarrollado. Aún más, si se considera al total de países que rindieron la prueba PISA, los promedios obtenidos no son muy distintos (491 en ciencias y 484 en matemáticas y lenguaje), pues siguen estando sobre el resultado obtenido por nuestros estudiantes. De esta forma, sentirnos orgullosos de superar a Brasil, Argentina, Colombia y Uruguay es conformarnos con poco, pues estos países y Latinoamérica en general, forman parte – haciendo la analogía con el fútbol - de la Tercera División Mundial.

Una tarea algo más motivante y que nos impone mayores desafíos, es compararnos con Australia, Nueva Zelanda y Canadá. Países desarrollados - “de la Primera División del Mundo”- y que al igual que nosotros son ricos en recursos naturales, pero a diferencia nuestra, optaron por una estrategia de desarrollo en torno a ellos. Estos países se conocen como los “advanced commodity countries” y son un muy buen ejemplo a mirar y seguir. Otro grupo de países desarrollados que nos propone un interesante desafío lo conforman Corea, Taiwan, Singapur. Países que en los sesenta "jugaban en los potreros", pero que a partir de esa década comenzaron a experimentar un crecimiento espectacular y fueron capaces de duplicar su producto per cápita cada 10 años. Son las conocidas “economías milagrosas”. Clave en este desarrollo vertiginoso fue el énfasis puesto en educación. Si bien, son países que no poseen muchos recursos naturales, optaron por una estrategia de desarrollo basada en el aprender haciendo. Por ejemplo, los plasmas que hoy vemos en las multitiendas no son resultado del "azar" ni menos de la "suerte" de los asiáticos. Es decir, no es que los coreanos o taiwaneses hayan decidido hacer plasmas anoche y tuvieron la suerte de, además, hacerlos bien... Al contrario, detrás de estos televisores hay una historia de 40 años haciendo tecnología. En efecto, ellos partieron con los radio transistores, después pasaron a los televisores con tubo, de ahí a los blanco y negro, luego a los televisores color, más tarde diseñaron el control remoto, los televisores con pantalla plana, etc. hasta llegar a los plasmas.

Por lo tanto, cuando hacemos el ejercicio de comparamos con estos países - aunque sea triste decirlo - volvemos a nuestra ruda y dura realidad. Ya que mientras los estudiantes australianos obtienen 513 puntos en lenguaje, 520 en matemáticas y 527 en ciencias, los canadienses lo hacen aún mejor, pues alcanzan 527 puntos en lenguaje y matemáticas y 534 en ciencias. Los neozelandeses lo hacen tan bien como ellos, pues obtienen 521 puntos en lenguaje, 522 en matemáticas y 530 en ciencias. Mientras que los coreanos lideran este grupo de países exitosos pues sus alumnos obtienen 556 puntos en leguaje, 547 en matemáticas y 522 en ciencias.

En fin, creo que es tiempo que nuestro país deje de conformarse con ser el “mejor alumno” del curso latinoamericano y comience a mirar más allá de nuestro continente, pues se encontrará en que existen unos Australia, Nueva Zelanda, Corea y Canadá, que tienen muchas coincidencias con nuestro país. De esta forma, observar y aprender de las experiencias de los países exportadores de commodities avanzados, de los tigres asiáticos y de los escandinavos nos permitirán ver nuestra realidad, identificar dónde nos encontramos ahora y cuánto nos falta. Así, podremos cuantificar y dimensionar la magnitud de la senda que nos queda por recorrer. Camino que a mi juicio es muy largo, pero que necesariamente tendremos que recorrer si queremos ser un país desarrollado. Por eso, mientras antes cambiemos de foco y no perdamos tiempo celebrando resultados mediocres, antes iniciamos esta larga caminata hacia la autopista del desarrollo.