jueves, 11 de octubre de 2007

La necesidad de innovar

En 1870 el pib per cápita de Chile duplicaba al de Corea, la situación respecto a países como Japón, Taiwan, Hong Kong y Singapur era bastante similar, los ingresos por habitante de los “tigres asiáticos”, en algunos casos, apenas superaba el 50% al de Chile. Finlandia, por su parte, tenía un ingreso que alcanzaba al 88% del ingreso per cápita de nuestro país, mientras que Suecia nos superaba por alrededor de 400 dólares. En 1910, el año de nuestro primer centenario, la situación era claramente mejor y nos ponía en una situación expectante respecto a los países líderes de esos años. Menos de 1.000 dólares nos separaban de Alemania, habíamos alcanzado a Suecia y superábamos a Noruega, Francia e Italia. Asimismo, el ingreso por habitante de españoles y portugueses era 63% y 41% del ingreso de un chileno.

En 2003, todos estos países son del mundo desarrollado, nos superan con creces y en algunos casos han más que duplicado nuestro ingreso por habitante. Aún más, varios de estos países comenzaron de una situación bastante similar a la chilena. La pregunta que cabe hacerse aquí es qué pasó en ellos y no pasó en Chile.

La clave está en la innovación. En efecto, la innovación es un elemento fundamental para el crecimiento y desarrollo de una economía. En este sentido, existe consenso en que es un eje fundamental para que países en desarrollo - como es el caso de Chile - puedan fomentar el crecimiento vía incremento del excedente económico de sus recursos naturales y mejor aprovechamiento (vía mayor eficiencia) de sus ventajas comparativas. También, es claro que la innovación no es automática ni menos espontánea, por el contrario, es el resultado de un largo proceso de desarrollo y de fuerte inversión en tecnología, donde el rol de la autoridad es clave en cuanto a la generación de incentivos y señales correctas para que surjan empresas que lideraron estos procesos de transformación al interior de las economías.

Asimismo, para que nuestro país se constituya en una sociedad innovadora es clave el desarrollo de algunas áreas, principalmente en investigación y desarrollo. Si embargo, hay que tener presente que el aumento de la inversión en investigación y desarrollo per se no es la llave del éxito, también es necesario una fuerte inyección de recursos tendientes a la formación de capital humano de modo de conformar una mano de obra local que esté a la altura de estos desafíos, pues no existe duda que si estos recursos – por definición escasos – son mal focalizados dejaremos pasar una muy valiosa oportunidad de haber alcanzado el tan ansiado umbral del desarrollo y haber duplicado en los próximos quince años nuestro ingreso per cápita.

1 comentario:

Anónimo dijo...

estoy de acuerdo con este articulo puesto que estudie en un liceo tecnico con el cual hice mi practica y me dejaron trabajando . tuve la mala idea de renunciar al trabajo para dedicarme a ingresar a la universidad en el sistema diurno (rendi paa) porque podria optar a un credito universitario no fue facil fueron 6 años de sufrimiento en el dia nos explotan, es mas muchas veces quice retirarme, pero no queria dejar la carrera a medias.era una de las mejores de mi promocion pero lamentablemente cada vez que busco empleo no encuentro, se dan cuenta si me hubiera quedado en mi trabajo hubiera tenido la posibilidad de escalar porque no es por nada pero la niña que hacia aseo con el tiempo obtuvo un cargo bueno y sin merito alguno solo la mandaron a estudiar y hasta le financiaron la carrera , miestars tanto yo sigo aqui con la deuda del credito y sin pega ( hace tres años). bueno solo queria darles un cosejo a los jovenes que hoy en dia es mas conveniente estar inmerso en una empresa y estudiar vespertino que escuchar teoria no mas sin las aplicaciones reales en el mundo laboral.

una ingeniera quimica desepcionada de la educacion y falta de oportunidades para los jovenes.